Una vez más agentes de la Comisaria Primera de Ciudad del Este fueron fotografiados haciendo lo que más saben, extorsionar y coimear a presuntos contrabandistas que operan en las inmediaciones de la iglesia Catedral, en el barrio que lleva el mismo nombre, en esta capital departamental.
El hecho se produjo el pasado viernes, a plena luz del día, cuando los policías se movilizaban, sospechosamente, en un automóvil Toyota tipo Premio, color gris metalizado y sin chapa. Fueron avistados varios uniformados en el sitio, haciendo un control aleatorio, y uno de los policías fue identificado por su portanombre, el sub oficial Prieto Patiño, quien fue registrado en una toma fotográfica, entre sus camaradas que estaban en el lugar para el tradicional “apriete”.
Este control extorsivo ya es una rutina en esa zona de la ciudad y donde siempre aparece policías bajo la jurisdicción de la Comisaria Primera, a cargo del comisario Julio César Sosa, y el sub jefe Arnaldo Gamarra, quienes antes que sancionar a sus subalternos, ellos mismos serían los ideólogos de esta práctica nefasta. Tampoco el jefe de Policía del Alto Paraná se ocupa de tomar alguna sanción contra los uniformados inescrupulosos, ya que estarían recibiendo su “parte”, según dejaron entrever algunos afectados por el “desplume”.
Estos uniformados en el momento que fueron descubiertos infraganti estaban atajando una furgoneta de color blanco, supuestamente en cuyo interior había mercaderías de contrabando, que iban a ser desembarcadas a la orillas del Paraná, en el barranco del río, en el sector de la iglesia Catedral.
La Comisaría Primera lejos de ser conocida como una institución que brinda protección a los ciudadanos, un gran porcentaje del plantel de personal que presta servicio en el lugar, se dedica a perseguir a pequeños contrabandistas y en algunas ocasiones también “secuestran” a los denominados sacoleiros que se llegan hasta Ciudad del Este.




























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