Los grandes comienzan a cerrar filas para enfrentar lo que se denomina la “madre de todas las batallas”, fijada para el próximo 21 de abril. Quedan 17 días para lograr la mayor cantidad de alianzas bajo la denominación “voto útil”, lo que implica apearse de la candidatura y pedir a los adherentes a apoyar a quien está mejor posicionado. La ley electoral ya no admite otro mecanismo y las fotos de los “renunciantes” aparecerán igual en los boletines. Las últimas horas fueron de intensas negociaciones entre liberales y oviedistas para ampliar posibilidades de imponerse al candidato colorado Horacio Cartes, que lidera todas las encuestas aparecidas hasta ahora.
Los resultados que arrojaron las últimas encuestas aportaron su cuota de preocupación, sobre todo en filas liberales. Sus analistas entendieron que estaban llegando a su techo y forzar una igualdad de condiciones en la competencia con Horacio Cartes se debía tentar alianzas con otras nucleaciones con arrastre, pero con escasas posibilidades de superarlos, tanto a liberales y a colorados. Así se aceleró la negociación con los oviedistas; que había quedado trunca en febrero pasado. La negociación más importante, de las últimas horas, fue quizás la que cerraron liberales y oviedistas en favor de Efraín Alegre; situación que determinó también el quiebre de la familia Oviedo, que de por sí ya pendía de un hilo, desde la desaparición de Lino César Oviedo. Las negociaciones para lograr el acuerdo entre la Alianza Paraguay Alegre y el Partido Unace ya se concretaron y sólo faltan algunos detalles para su oficialización, aseguraron fuentes del Par-tido Liberal Radical Auténtico. Esto, para que los oviedistas les den el voto útil a Efraín Alegre en su candidatura presidencial el próximo 21 de abril. El principal responsable de estas negociaciones, por parte de los azules, fue su presidente, el senador Blas Llano y por parte del oviedismo fue Lino Oviedo Junior, hijo menor del extinto líder del Unace, Lino César Oviedo. Oviedo Junior es el artífice de las conversaciones “porque no quiere que el Partido Colorado vuelva al poder”, tal como fue el deseo de su padre, dijeron las fuentes. Lino es hijo del ex militar y Raquel Marín. Esta situación colmó el vaso de las desavenencias en la familia Oviedo y provocó un quiebre, que sin dudas generará una fuerte debilidad electoral.
La concreción del acuerdo, a pesar de la oposición del diputado Ariel Oviedo, debido a la amistad que le une con el candidato colorado Horacio Cartes, divide a la familia.
Migración
Desde el fallecimiento del ex líder de Unace los oviedistas de origen colorado optaron por retornar a su partido. Con este movimiento electoralista el fenómeno se acelerará. Fuentes coloradas destacan que en zonas como Alto Paraná, Itapúa y sobre todo en el Norte es casi masivo el despoblamiento de Unace por el descontento. “Los colorados que militaban en Unace estaban por Oviedo, y jamás votarán a un candidato liberal; y ahora desaparecido su líder ya nada les ata y están volviendo”, aseguró un dirigente colorado, cercano a Horacio Cartes. Las negociaciones entre liberales y oviedistas no se pudieron concretar antes, debido a la oposición de Ariel y para evitar el resquebrajamiento familiar, pero finalmente no fue impedimento para que los demás miembros lleguen a un acuerdo para dar el voto útil. Además de Lino Oviedo (h), Raquel Marín, viuda de Oviedo, fue quien más fuertemente impulsó un acuerdo a favor de Alegre.
Cargos
Estas negociaciones no responden sólo a un mero patriotismo, como ellos lo llaman; también tiene un fuerte argumento más tangible. Varios cargos fueron los requerimientos del oviedismo. Este es el eterno esquema utilizado por Lino Oviedo, cuando negociaba apoyo al poder de turno. Según los informantes, el acuerdo logrado incluye nombramientos ministeriales y un cupo de funcionarios de menor rango (directores y otros funcionarios) en cargos considerados clave. No se filtró cuáles serían esos cargos, pero sí se supo que todo fue hecho por escrito y será el propio Alegre quien hará público el tema.
A propósito, varias consultas hicieron al candidato liberal, quien destacó la importancia de apoyos electorales, sin embargo, en principio, desconoció la existencia de tal acuerdo con los oviedistas. En febrero, tras la muerte de Oviedo, se iniciaron conversaciones propiciadas por Raquel Marín, pero estas se disolvieron por oposición de Alegre y Rafael Filizzola. En aquella ocasión los oviedistas exigieron la recomposición de la chapa presidencial, lo que obligaba a Filizzola a apearse de su candidatura. En Montevideo los candidatos mantuvieron una extensa reunión, con todo el escenario establecido, y ambos -Alegre y Filizzola- decidieron no romper y cayó la negociación.
Esta vez, apremiado por la situación, el intento de ganar por un margen importante, los lleva a reanudar estas conversaciones.
La Junta Nacional del Unace se reunió a mitad de semana y anunciaron el compromiso de que los oviedistas seguirán con sus listas parlamentarias, pero solicitarán a sus adherentes que voten por la dupla presidencial de la Alianza.El equipo negociador liberal fue encabezado por Blas Llano y le acompañaron el senador Ramón Gómez Verlangieri, el propio presidente de la República, Federico Franco, y el superintendente de comunicaciones de Itaipú, Clari Arias. Mientras que, por la Alianza, el candidato a vicepresidente Rafael Filizzola y por el Unace, Lino Oviedo Jr., el senador Jorge Oviedo Matto y la viuda de Oviedo, Raquel Marín.
Efecto encuesta
Las últimas encuestas metieron fuerte presión en estas negociaciones. Éstas determinaron que los candidatos, los que tienen más chances, estaban llegando a su techo, teniendo en cuenta que a escasos 17 días se presume que quedaron escasos indecisos, que al final no incidirán en los resultados finales, a menos que se verifique un giro importante de uno de los candidatos. Ese giro puede ser la alianza líbero-oviedista. Un ejemplo de esta situación es la reflejada en dos importantes departamentos. La encuesta de Grau & Asociados ubica en Caaguazú y Alto Paraná al presidenciable colorado Horacio Cartes con el 47,8% ante su principal contrincante Efraín Alegre, de la Alianza Paraguay Alegre, que queda con el 25,7%.
Javier Zacarías Irún afirmó que la verdadera unidad del Partido Colorado está dando resultados positivos y eso se refleja en las encuestas, especialmente en la región Este del país. El resultado de otra encuestadora; Gabinete de Estudios de Opinión (GEO) en Caaguazú y Alto Paraná, Cartes se posiciona con el 41,1% frente a Efraín, quien lleva el 31,3% de la intención de votos. Los dos departamentos mencionados son considerados bastión de Zacarías Irún, pero actualmente representan los departamentos donde el empresario tabacalero lleva mayor ventaja a Efraín.
Zacarías Irún recordó su promesa como expresidenciable del Frente Para la Victoria “de que iba a respetar la voluntad popular del pueblo colorado, y simplemente es eso lo que he hecho y estoy cumpliendo”, declaró sobre la intención de votos que se reflejan en las encuestas. Estas muestras se repiten en buena parte del país, lo que determina un fuerte posicionamiento colorado; hecho que llevó a los azules a invitar a otros partidos a apostar a la dupla Alegre-Filizzola. Hasta el momento el único que se mantiene al margen de estas negociaciones es Mario Ferreiro.
El candidato de Avanza País había adelantado semanas atrás que seguirán hasta el final. El otro representante de la izquierda Aníbal Carrillo, de Frente Guasu, apoyado por Fernando Lugo, no tiene chance alguna.
Escribe: Federico Herreros T.
federicoherrerost@gmail.com
Alegre dijo que representa al Paraguay “decente”
El candidato liberal a la Presidencia, Efraín Alegre, apostó por que el 21 de abril triunfará el Paraguay del futuro, un país “decente” que deja atrás “al Paraguay de la piratería, del contrabando y de las mafias” que, según dijo es el que representa su principal adversario. Expresó además que no son acusaciones vacías las que realiza contra Cartes, “las pruebas están a la vista de todos, es sólo consultar los archivos policiales”.
Seguro de lograr una victoria electoral suficiente para formar un Gobierno de consenso, Alegre calificó de “accidente” la irrupción en la política del candidato colorado, el empresario Horacio Cartes, pese a la ventaja que todavía le conceden los sondeos.
Aunque estos recogen la sensación generalizada de que ganará Cartes, Alegre aseveró que eso “se está revirtiendo” y que el colorado “no solamente se ha estancado, tiene una tendencia a la baja” en intención de voto, pues “sólo capta votos de su partido”.
En cambio, la Alianza Paraguay Alegre que él encabeza cuenta no sólo con el apoyo de los liberales, sino también de los independientes y de un “18-20 por ciento de ciudadanos colorados que están en nuestro proyecto”, mantuvo.
Honor Colorado, el movimiento dentro del partido que Cartes fundó en 2010, es “absolutamente coyuntural, temporal; lo importante es que una vez establecido el Gobierno se pueda hablar con los que realmente detentan el poder en el Partido Colorado”, dijo. El 21 de abril “vamos a resolver el futuro de Paraguay”, un país “que cambia la imagen de aquel Paraguay del pasado, el Paraguay de la piratería, del contrabando, de las mafias que representan nuestros adversarios. Nosotros representamos el Paraguay decente, el Paraguay del trabajo”, declaró. El exministro de Obras Públicas dio por sentado que le será posible alcanzar alianzas para sumar una mayoría parlamentaria clave para la gobernabilidad del país, donde el Congreso ostenta un poder notable.
“Nuestro Gabinete va a ser el Gabinete más plural de la historia del Paraguay”, con “representación de todos los sectores políticos” y capaz de hacer “política de Estado”, vaticinó el candidato.
Para Alegre, las prioridades de Gobierno son mejorar la seguridad, tanto jurídica como personal, crear empleo y desarrollar el campo, donde se concentran la mayor producción de riqueza del país pero también el mayor nú-mero de pobres. Paraguay necesita, dijo, “una política económica y social que sea generadora de oportunidades y de trabajo, porque de la pobreza solamente se sale con un trabajo”.
“Vamos a generar 200.000 trabajos”, prometió, facilitando las inversiones en infraestructuras, capitalizando el potencial energético del país y apoyando al pequeño productor agrícola para asegurar su “arraigo” en el campo y evitar que engrose las bolsas de pobreza de las ciudades.
“Esta es la década del Paraguay (…) Hoy nosotros estamos produciendo alimento en cantidades que nos permiten dar de comer al mundo por ocho días, a 7.000 millones de seres humanos, con la producción del sector de granos y carne del Paraguay. Somos un país inmensamente productivo”, destacó.
Y, además, “somos el país que genera mayor energía por habitante del mundo”, con ventajas competitivas en la región que están por explotar y uno de los mejores climas de negocio de América Latina. “Lo que tenemos que hacer es importar industria y no exportar nuestra energía (…) que nuestra energía sirva para que las industrias se instalen en el Paraguay y que generen trabajo y oportunidades en el Paraguay”, abundó.





























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