El Gobierno cedió en parte a las exigencias de los paseros, pero esa actitud levantó aun más polvareda en otras organizaciones poderosas, como el de la Unión Industrial Paraguaya. Decreto mediante el Gobierno accedió a US$ 2.000, dos veces por mes, hecho que calmó a los paseros, quienes cerraron tres puentes, dos de ellos internacionales, como medida de presión. Los industriales atacaron fuerte a la medida y aseguran que no resolverá el problema de fondo, pero si alimentará al monstruo del contrabando. Acusa al Estado de implementar medidas sin resolver el problema de fondo: la vulnerabilidad de los controles de frontera. La medida del régimen especial es por 90 días.
El Régimen de Pacotilla se mantiene en 150 dólares por mes; y a eso se adjunta un plan que oficializa un régimen especial simplificado para la importación de productos frutihortícolas, explicó la directora de Aduanas, Rocío Vallejo.
El presidente de la República firmó “un decreto de despacho simplificado para importadores de productos frutihortícolas, de hasta 2.000 dólares, dos veces por mes”, explicó Vallejo a los medios.
Señaló que esta medida no se relaciona con el Régimen de Pacotilla que se establece en 150 dólares por mes. La medida excluye participación de los despachantes y tendrá una duración de 90 días.
Esta determinación gubernamental fue tomada después de la aplicación de medidas gremiales de los paseros. Los pasos fronterizos entre Paraguay-Brasil y Paraguay-Argentina sufrieron cierres intermitentes desde bien temprano, el lunes 27 pasado ocasionando serios atascos en el tránsito en las horas pico.
Los cierres se verificaron en las cabeceras de los puentes Amistad, en Ciudad del Este; San Roque González en Encarnación y en Asunción en la cabecera norte (Chaco) del puente Remanso.
César Cáceres, representante de los paseros, aseguró que no levantarían la medida hasta que el Gobierno decida favorablemente a sus requerimientos. Elevar la pacotilla de US$ 150 a US$ 1.000.
Actualmente rige el decreto que establece para el Régimen Aduanero de Pacotilla una compra máxima de 150 dólares por mes. Los pasaros no solo piden elevar el cupo del Régimen de Pacotilla, sino extender a 30 kilómetros la circulación de los productos importados.
Cerca del mediodía los paseros decidieron levantar momentáneamente la medida ante muestras de acceso a las negociaciones del Ejecutivo. Así fue y al final de la tarde Federico Franco firmó el decreto, pero no en la línea que exigían los paseros. No obstante se notó una conformidad y se declaró una tregua hasta tanto se reglamente el nuevo decreto.
Fuerte reacción
El documento creado fue al Ministerio de Industria y Comercio para su reestudio y elaboración de la reglamentación. Más tarde el jefe del Ejecutivo ordenaba su vigencia. No se hizo esperar la reacción de otros grupos de poder, los del sector de la economía formalizada.
Mientras el Gobierno impulsaba el plan de formalización de los paseros, la Unión Industrial Paraguaya (UIP) se manifestaba fuertemente contra la medida.
El primer argumento destaca que “mientras siga muy vulnerable el control fronterizo ninguna medida servirá de mucho; con este sistema que se implementa sólo alimentará el contrabando y la corrupción”, destacaba Eduardo Felippo, presidente del gremio industrial. Fue vehemente el empresario al sentenciar que “la ilegalidad no se negocia; se combate; y no existe posibilidad alguna de negociación desde el Estado”.
La medida es similar a otra implementada en administraciones anteriores, en la que el Gobierno permitió el ingreso de azúcar. Los paseros exigieron y obtuvieron un cupo de diez mil bolsas, sin embargo terminaron ingresando 100 mil. “No hubo control en la entrada de estas bolsas” asegura Felippo y cree que esta vez no habrá garantías de que aquello no se repita. “Lo que debe hacer el Estado es exigir el RUC de los comerciantes y por ahí se inicia la formalización; esta gente debe pagar impuestos, los mismos que pagan los importadores formales”.
Rocío Vallejo, directora de Aduana, explicó que “esta disposición estará en vigencia por un lapso de 90 días”. En la reglamentación de la medida incluirá exigencias de calidad y garantías del producto que se ingresará. “Lo más importante es conocer y garantizar el tipo y la calidad de productos que ingresan y observaremos que se cumplan los requerimientos internos”, aseguró la funcionaria.
Producción nacional
Los productores no quedaron atrás en los reclamos. Los cuestionamientos apuntan a que los controles serán muy laxos, favoreciendo a grandes contrabandistas y lesionará fuerte a la producción nacional.
Desde que estalló la crisis el contrabando se incrementó a escenarios casi incontrolables y ocasionó dos fenómenos. Bajaron los precios a niveles de pérdidas y el mercado se abarrotó de producción nacional con escasas posibilidades de comercializarlas debido a la invasión de productos agrícolas de origen argentino y brasileño.
Un sólo ejemplo, entregado por los productores y que sirve para demostrar el fuerte impacto de una medida como la aplicada, es la industria del aceite en el país, que da trabajo a 13.500 personas, (3.500 en forma directa) y deben enfrentar a un fuerte esquema de contrabando, pues este flagelo representa el 60% del mercado y pone en riesgo aquellos puestos de trabajo.
Los paseros declararon una tregua hasta tanto se reglamente el decreto; pero no se quedarán con esta medida, cuyo alcance es de 90 días. Insistirán en los US$ 1.000; situación que aparentemente enfrentará al Ejecutivo; escenario que heredará el próximo gobierno que asume en agosto.
Escribe: Federico Herreros T.
federicoherrerost@gmail.com





























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