Inmersos en sus propios problemas, el gobierno de Dilma Rousseff literalmente se desentiende del pedido de los comerciantes de Ciudad del Este y otras ciudades de frontera, junto a sus pares del lado brasileño, de mantener la cota de turismo a 300 dólares.
Sigue en vigencia la disposición de la Receita Federal que redujo la cota de compra libre de impuesto de 300 a 150 dólares y que debe regir a partir del 1 de julio del presente año. Entre los comerciantes hay mucha desilusión y no creen que vaya a cambiar nada en las próximas semanas.
Si bien desde la dirigencia empresarial se expresa que hay mucho optimismo en el sentido que las gestiones realizadas desde gobierno central tendrá un efecto positivo, muchos desde el anonimato expresaron su incertidumbre y que la intención del Brasil es bastante clara. “Sólo quieren más elementos para seguir presionando en la frontera, esa es la realidad”, señaló un comerciante que prefirió el anonimato.
Para muchos la situación comercial de Ciudad del Este se vuelve irreversible, que lo que ya se perdió no se recuperará, es decir habrá más gente sin trabajo y menos oportunidades, mientras el gobierno está más concentrado en las internas coloradas que en los problemas del país.
Recordemos que en febrero pasado se realizó una gran movilización en la frontera que involucró a comerciantes y empleados de casas comerciales de Ciudad del Este, Pedro Juan Caballero y Salto del Guairá, con apoyo de las ciudades gemelas del lado brasileño, pero este es el momento en que nada se tiene sobre una eventual respuesta del gobierno brasileño al pedido de posponer el plazo de reducción de la cota de turismo.
Muchos empresarios sostienen que el 2015 será un año más que difícil y electoralmente se le va a pasar la factura a los que pretenden llegar a las juntas municipales y ejecutivo municipal en la frontera. “Se habla mucho y no se hace nada concreto, si bien es cierto no es una medida que estrictamente dependa del gobierno nacional, no es menos cierto que de la gestión del gobierno depende miles de puestos de trabajo”, añadió.
La crisis comercial de Ciudad del Este está sumiendo a la capital de Alto Paraná al borde del abismo, concuerdan referentes de empresas que operan en la zona. El titular de la Federación de Cámaras de CDE, Juan Santamaría, auguró un negro panorama no sólo desde el punto de vista económico, sino también social.
“Si esta crisis por la que se atraviesa Ciudad del Este no se frena, no pasará mucho tiempo para que jóvenes que quedan desempleados, se conviertan en víctimas y mulas de productores de cocaína o en traficantes de armas”, graficó el empresario.
La devaluación de la moneda brasilera, a lo que se suma la suba del dólar y el endurecimiento de restricciones comerciales por parte del gobierno de Dilma Roussef, apuntó, acogotan a Ciudad del Este y lo arrastran a una crisis de difícil solución.
Santamaría significó que la economía del país vecino no da ninguna señal de mejora, lo cual repercute sistemáticamente en la frontera con Paraguay.





























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