Buscan opción en la política

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El surgimiento de candidaturas y precandidaturas a borbotones a los distintos cargos electivos se tornó un hecho llamativo para estas elecciones municipales en esta región fronteriza del país.

Es un fenómeno que no deja de llamar la atención, y al que los politólogos, y hasta los sociólogos buscarán encontrar una respuesta. 

Hoy la ciudad está saturada de postulantes, como si fuera buscando un recurso en la política, en medio de la terrible crisis que se vive en esta zona fronteriza, principalmente en la capital departamental, donde el mayor oxigeno económico, el comercio, se encuentra agonizante, sin que hasta ahora aparezca la aguardada solución para revertir la situación.

Pareciera que el gran “negocio” es incursionar en la política, como muchas personas entienden y hoy se lanzan a la arena electoral, buscando acceder al cargo que se postulan. Sin embargo, la ecuación no es tan sencilla, porque uno tiene que reunir algunos “atributos” fundamentales si pretende acceder al plan propuesto.

Entre los requisitos básicos se pueden citar, entre otros, ser un ciudadano medianamente conocido, haber realizado actividades de carácter social a cambio de nada, gozar de la simpatía de la población, y lo fundamental, contar con un colchón económico importante, para solventar la campaña electoral.  

Es sumamente saludable que haya diversidad en las candidaturas para estas elecciones municipales del 15 de noviembre. En cambio, que aquellos que accedan al cargo pongan en práctica su plan de gobierno, ya sea ejecutivo o legislativo, genera dudas en la ciudadanía, principalmente por los antecedentes que a diario se observa, que de la teoría casi nada se lleva a la práctica.

Hoy la ciudadanía está tremendamente decepcionada de la clase política paraguaya, que muy poco contribuye para un mayor desarrollo del país. La corrupción se ha instalado de manera perpetua en la sociedad, y en los últimos años, prácticamente se ha institucionalizado, apareciendo como su principal sostenedor el sector político. Es que aquí, en esta nación guaraní, la gente no define que “la política es al servicio del bien común”, sino usa el otro concepto, “es el arte de lo posible” (sic).

Este mal se ha enquistado en el Paraguay y no se observa una decidida voluntad política del gobierno, tanto anteriores como el actual, para tratar de acabar con la corrupción, que tanto daño ya ha causado en la sociedad, golpeando con dureza a la clase más desprotegida, pero enriqueciendo a unos pocos.

El Paraguay no puede continuar siendo conocido como el centro de la ilegalidad en esta parte del hemisferio. Pero mientras haya autoridades y políticos que sigan otorgando impunidad a los contrabandistas, evasores y traficantes, esta nación sudamericana no saldrá de la pobreza extrema, a pesar de contar con una atmósfera propicia para atraer grandes inversiones y así dejar atrás la barrera del estancamiento socio-económico.

Y esta lluvia de candidaturas de movimientos independientes, especialmente en Ciudad del Este y Hernandarias, será porque los postulantes de los partidos tradicionales, definitivamente, perdieron la confianza de la población. ¿Y los pretendientes de los grupos independientes, ofrecen confianza? Es la interrogante que se plantea. Al final, muchos oportunistas buscan opción en la política.

 

 

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