Buscar superar crisis comercial

174

Ciudad del Este, la otrora capital mercantil de la República, continúa sin hallar una alternativa para buscar paliar la crisis económica en que está sumergida, desde años atrás. La ciudadanía altoparanaense, y especialmente la que vive del comercio, está expectante de la política que pueda implementar el nuevo gobierno de Horacio Cartes, a fin de revertir la crítica situación por la que atraviesa esta comunidad fronteriza.
El panorama socio-económico en esta zona del país se ha profundizado en los últimos años, sin que los anteriores gobiernos se hayan interesado en trazar algún plan estratégico, que apunte a la solución del problema.
Cartes durante su campaña proselitista prometió que su gobierno daría el máximo interés a la crisis de Ciudad del Este, tomando en cuenta que es uno de los principales pulmones por donde respira la economía del país.
El jefe de Estado tomó la crisis comercial esteña como agenda país, atendiendo que la población activa de esta zona fronteriza vive del sector mercantil. El presidente de la República es consciente de esta realidad y seguro que tratará, a través de su equipo económico y de planificación, un programa sustentable que apuntale la recuperación comercial local.
Pero todo esto debe pasar por la formalización económica de Ciudad del Este, que será, al final, la carta de presentación ante los países vecinos, principalmente Brasil, que desde hace casi dos décadas implementa un control estricto en la frontera, impidiendo de esa manera que los denominados “turistas compristas” lleguen en mayor número hasta Ciudad del Este para realizar sus compras.
El actual gobierno deberá iniciar conversaciones con su par brasileño a fin de arribar a un acuerdo bilateral entre ambos países. Ese diálogo deberá llevarse adelante entre las dos cancillerías, con las correspondientes venias de los presidentes Horacio Cartes y Dilma Rousseff, respectivamente.
Se ha buscado la legalización del comercio fronterizo con la puesta en vigencia, por ejemplo, con la aprobación en el Congreso Brasileño,  de la ley 11.898/2009, del Régimen de Tributo Único (RTU), donde cada ciudadano catastrado podrá efectuar una compra hasta por 110 mil reales al año (220 millones de guaraníes). Esta ley entró en vigencia en el 2011.
Pero desde la implementación de la ley, en el lado paraguayo, no ha causado aun mucho efecto, todo pareciera que continúa en statu quo. Con este panorama queda demostrado, que la informalidad comercial se ha convertido en una costumbre nacional, que su erradicación aun deberá pasar por una fuerte campaña de concienciación.
Necesariamente el sector trabajador de esta región fronteriza deberá acompañar la nueva política fiscal que busca impulsar el gobierno Cartes, enmarcado dentro del “nuevo rumbo” que se propuso, desde un principio, el hoy presidente de la República.
Todo esto pasa por una firme voluntad política de las autoridades de turno, que deberán hacerle entender a la ciudadanía toda, que una buena gestión pública pasa por la honestidad y transparencia, dos valores que son esenciales para lograr la anhelada transformación de una nación que desea transmitir, mínimamente, seriedad a la población. Esta misma acción se tiene que implementar en esta olvidada capital comercial paraguaya, para intentar revertir la alicaída recesión económica existente, desde mucho tiempo atrás.

Facebook Comentarios

Compartir