El gremio de Camioneros Autónomos del Oeste, que representa a 4 mil conductores, denuncia que en menos de un mes de huelga causó una reducción del 60% de los valores facturados por los profesionales del volante.
Los camioneros son los más afectados por la huelga que llevan adelante fiscales y auditores de la Receita Federal del Brasil (Aduana), en reclamo de reajuste salarial. Las protestas se iniciaron el pasado 4 de julio y el paro de actividades se registra los días miércoles y jueves de cada semana, provocando aglomeración de camiones dentro y fuera del Puerto Seco de Foz de Yguazú.
El daño se extiende en todo el país vecino, pero se siente principalmente en esta frontera, que alberga al mayor puerto seco del Brasil, tanto en dimensiones como en movimiento. El gremio de Camioneros Autónomos del Oeste, que representa a 4 mil conductores, señala que en menos de un mes de huelga causó una reducción del 60% de los valores facturados por los profesionales del volante. En los días de paro, que se realiza todos los miércoles y jueves, los fiscales no realizan servicio público, no verifican carga, y cobro de impuesto.
En el Puerto Seco de Foz de Yguazú, en los días de huelga, apenas un fiscal se encarga de realizar la atención a los conductores, liberando solamente cargas perecibles, con animales vivos y de medicamentos. Históricamente se liberaba en promedio 700 camiones por día. Con el aumento de la demanda ocurrida en los últimos meses, estaban siendo liberados entre 850 a 950 camiones por día. En el primer semestre del año, fueron liberadas cerca de 100 mil cargas. Apenas en el mes de junio, 17 mil camiones pasaron por este puerto.
El martes último el Puerto Seco estaba operando con su capacidad total, con 700 camiones dentro del área de fiscalización. 80 camiones con placas paraguayas aguardaban al costado de la ruta, BR277. Otros 600 camiones aguardaban en la fila de exportación en las transportadoras para entrar en el puerto. Hasta el fin del día, aún se esperaba la llegada de otros 150 camiones del lado argentino.
Saulo Ivo Lamb, coordinador del Movimiento de los Camioneros Autónomos del Oeste, lamentó que la espera cause un perjuicio financiero muy elevado a los conductores. “Las mercaderías están muy atrasadas. El mayor perjuicio con esa huelga se llevan los camioneros”, lamentó.
Señaló que el Brasil no está en un buen momento para enfrentar las exigencias de esta movilización. “No es hora de realizar una huelga. Ellos tienen estabilidad laboral y están perjudicando a quienes no tienen ese beneficio. El movimiento de fletes ya cayó en uno 70% desde que comenzó la crisis, ahora, nosotros tenemos menos viajes, demorando más para entregar las cargas”.
Comentó que además, del perjuicio financiero del 60% en la facturación mensual, también corren todo tipo de riesgo al tener que pasar días, estacionados al costado de la ruta, esperando entrar en el puerto seco. “Nuestros compañeros se exponen a robos y asaltos, cada noche que esperan que su carga sea liberada. Es humillante estar pasando por todo esto”.





























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