La refacción a la que viene siendo sometido el añejo Puente de la Amistad no sólo genera caos y desorden para los conductores, sino también repercute de manera directa en la economía de Ciudad del Este.
Esta incómoda situación, indudablemente, genera malestar entre los habitantes de esta frontera, tomando en cuenta, que un alto porcentaje vive del sector mercantil, rubro que sólo funcionará a medias casi hasta el final del año (septiembre), tiempo en que terminarán las obras de mejoramiento de la pasarela internacional.
Hoy a más de tres semanas de comenzar los trabajos sobre el puente, donde sólo está habilitado un carril, el sitio se convirtió en un verdadero infierno, donde los conductores de vehículos de distintos porte deben lidiar con el desorden, sumado al sofocante calor de la época, y tienen que aguardar horas y horas en las filas para cruzar de un lado a otro.
El problema es analizado con preocupación por algunos sectores empresariales, tanto de Ciudad del Este como de Foz de Yguazú, tomando en cuenta que la crisis local, necesariamente, alcanzará a la vecina comunidad brasileña, que también vive de las ventas, donde diariamente recibe una gran cantidad de compatriotas que van a adquirir productos brasileños.
Con la anarquía que se generó con las mejoras del Puente de la Amistad el movimiento comercial se encuentra semiparalizado en esta región fronteriza, siendo la mayor perjudicada, la capital del Alto Paraná, tomando en cuenta que los comercios viven de los denominados “turistas compristas” brasileños, que todos los días llegan en gran número a esta parte del país.
Desde que se iniciaron las obras, las ventas han caído drásticamente, porque muchos potenciales clientes dejaron de venir para evitar exponerse, innecesariamente, a las interminables filas que se generan sobre el Puente. Este panorama, sumado a la larga recesión que viene soportando el comercio esteño, torna aun más negro e incierto el futuro.
Las autoridades regionales y nacionales tienen la suprema responsabilidad de ocuparse del tema, porque de lo contrario se terminará lamentando, ya que sino se toman las medidas preventivas, acabará estallando, y ahí ya será muy tarde. Hace años que Ciudad del Este padece de una galopante recesión, pero hasta la fecha no ha aparecido una medida desde el Gobierno para buscar revertir la crisis.
Pareciera no importar a los anteriores gobiernos pos Stroessner ni al actual la suerte que le depara a la otrora capital mercantil de la República, que en un momento dado fue calificado por una prestigiosa revista económica americana, como uno de los tres centros comerciales más importantes del mundo, detrás de Hong Kong y Miami.
Actualmente eso apenas constituye una simple anécdota, porque Ciudad del Este, prácticamente, desde el 95 viene transitando al borde de la cornisa, enfrentando varias tempestades, pero se resiste a morir, siguiendo de pie, a pesar del casi nulo respaldo gubernamental, que hasta hoy le sigue dando la espalda.
Ahora la pregunta es, ¿será que el comercio local soportará hasta setiembre el caos? A partir de esta problemática, las autoridades de ambos países tendrán que buscar una solución alternativa, para revitalizar la economía fronteriza, de lo contrario nos espera un sombrío panorama en un cercano próximo. Así, el caos ahonda aun más la crisis comercial en la capital del décimo departamento.





























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