Unos 3 millones de dólares costará la elaboración del proyecto ejecutivo para el mejoramiento del sistema de abastecimiento de agua y alcantarillado sanitario que abarcará, además de Ciudad del Este, los distritos vecinos de Minga Guazú, Hernandarias y Presidente Franco en Alto Paraná.
El costo será adsorbido por la Empresa de Servicios Sanitarios del Paraguay (Essap), que tiene una planta de tratamiento utilizando como fuente el lago de la República, en la capital departamental.
Esto permitiría acelerar la concreción del anhelado proyecto. De acuerdo a los datos para finales de este año estaría listo el proyecto ejecutivo, luego de que el Gobierno Nacional decidiera que dicho trabajo sea solventado con fondos de la Essap.
La semana pasada se reunieron sobre el tema el Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC), presidida por el ministro Ramón Jiménez Gaona y el titular de la Essap Ludovico Sarubbi, la presidenta del Ente Regulador de Servicios Sanitarios (Erssan) Cristina Muñoz, así como técnicos, asesores y directores de Senasa, Dapsan y MOPC.
Al parecer hay una decisión política del presidente de la República Horacio Cartes, de apoyar esta iniciativa, que permitirá concluir este año el proyecto ejecutivo gracias a una inversión por parte de la Essap, que rondaría los 3 millones de dólares.
Se sabe que un trabajo de esta envergadura tiene su costo y pueden tomarse varios caminos, ya sea licitando o incluyendo dentro de la obra misma. En este caso, se decidió solventarlo directamente con recursos de la Essap, por lo que cree que con el proyecto final listo, se espera que para enero o febrero del año que viene, se establezca el tipo de licitación a ser implementado, así como los fondos para su ejecución, si serán con recursos propios o con créditos internacionales.
Tampoco se descarta en este proyecto la participación privada, ya sea a través de la ley de Alianza Público-Privado (APP), bajo la modalidad de concesiones o tercerizando los servicios a través de una empresa privada. Lo importante aquí es la decisión tomada sobre el proyecto que nos permite pisar el acelerador.
Sin dudas la obra es de singular importancia desde el punto de vista social y ambiental, porque beneficiará directamente a más 700.000 familias, tanto en Ciudad del Este como en los demás municipios como Hernandarias, Presidente Franco y Minga Guazú.
Se trata de algo que es vital para la salud y el bienestar de los habitantes del departamento, porque actualmente el sistema está colapsado y sólo se cubre el 23% de la demanda y ni qué decir del alcantarillado, que prácticamente no existe. De concretarse el proyecto, la cobertura llegará a por lo menos un 80%.
No es ningún secreto que esta parte del país tiene una de las peores coberturas de agua potable. En igual o peor situación se encuentra la red de alcantarillado pluvial y cloacal. El departamento tiene los peores índices de acceso al agua potable en cantidad y calidad.
Actualmente, en Ciudad del Este existen un total de 150 proveedoras de agua de baja calidad. La cobertura actual de agua potable en la gran Ciudad del Este es de 23%, lo que significa que el resto de la población obtiene el vital líquido de fuentes no seguras.
La intención de resolver el problema de acceso a agua segura no es nueva. Hace décadas que se habla de lo mismo, pero nunca cruzó el estadio de los buenos deseos. De hecho hay un proyecto que tiene casi 6 años. Durante el gobierno de Fernando Lugo se creó en el MOPC la Unidad de Saneamiento de Agua, que venía trabajando en un plan similar al que hoy se está gestionado de nuevo.
Incluso se llegó a divulgar un cronograma que anunciaba el inicio de las obras a finales de 2012. La obra iba a durar 8 años, con presupuesto aproximado de 125 millones de dólares. El proyecto anunciaba la cobertura del 100% de agua potable en las ciudades de Hernandarias, Minga Guazú, Ciudad del Este y Puerto Presidente Franco, utilizando como fuente las aguas del embalse de Itaipú.





























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