CDE ignorada

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El segundo distrito más importante del Paraguay y principal pulmón por donde respira la economía nacional, Ciudad del Este, hace tiempo fue ignorado por quienes deberían ser sus protectores, porque gracias a este distrito fronterizo encontraron estabilidad económica y familiar.

Hoy, la otrora capital mercantil de la república atraviesa por una de sus peores crisis. Sin embargo, las autoridades, quienes deberían buscar hallar la “receta” mágica para la solución del grave problema, abandonan a su suerte a esta localidad, dando prioridad a temas particulares y políticos. El 2015, otro año eminentemente electoral, no hace otra cosa que ahondar la crisis de los esteños.

La mayoría de las autoridades, tanto regionales y nacionales, lejos de servir a la ciudadanía, se pasan mamando de las “tetas” de Ciudad del Este, arrinconando así a sus pobladores en la miseria y desolación. No contentos con eso, el pueblo pasó a convertirse en esclavo de un grupo tirano, que hasta hoy hace lo que quiere, pisoteando el estado de derecho de la gente.

Y lo peor, las instituciones responsables de poner orden no toman intervención, y dejan de castigar a aquellas autoridades que cometen irregularidades en el ejercicio de la función pública, quienes se esconden bajo el manto de la impunidad. Esta práctica es común en esta comarca fronteriza, donde varios representantes de la justicia son “dependientes” de los poderes fácticos.

La capital del Alto Paraná, a raíz de la falta de patriotismo, sumado a la poca voluntad política de quienes manejan las riendas del poder, se encuentra en el total abandono. Actualmente, la otrora capital comercial del país sufre el mayor embate económico conocido en los últimos años, sin que aparezca algún atisbo de solución a esta grave crisis que azota a esta región fronteriza del Paraguay.

Esta comunidad paraguaya, enclavada geográficamente en una inmejorable posición (triple frontera) ha perdido su fuerza motriz, que es el comercio, a raíz de que los sucesivos gobiernos de turno no tuvieron la capacidad necesaria para dialogar con su pares brasileños, tomando en cuenta que el país vecino siempre puso trabas a la actividad comercial de Ciudad del Este y que desencadenó hoy esta terrible recesión mercantil.

La capital del décimo departamento nació para convertirse en una gran metrópolis; pero el infortunio hizo que autoridades apátridas tomaran el control de la ciudad, lo que profundizó más aún la crisis. Ya quedó para el recuerdo, que allá por el año 95, fue calificada por una prestigiosa revista americana, como una de las tres principales capitales comerciales del mundo, detrás de Hong Kong y Miami.

Pero esa época de bonanza duró poco, porque la gran legión de extranjeros que se llegó, masivamente, a esta localidad fronteriza, casi no se importó con la suerte de Ciudad del Este, sino de sus éxitos personales, haciendo poco o nada para que el sector mercantil paranaense siga manteniendo ese importante concepto mundial.

 

 

Hoy, muchos de esos comerciantes “golondrinas”, son potentados empresarios fronterizos, que acumularon grandes fortunas, a quienes no se les interesa la suerte de esta región fronteriza, situada a la vera del rumoroso río Paraná, que ruge con fuerza y desespero, en busca en un SOS para el comercio local.

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