Clan Zacarías y su mentiroso reordenamiento urbanístico

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La municipalidad de Ciudad del Este sigue mintiendo a la ciudadanía diciendo que busca ordenar el microcentro comercial, cuando ésta es la principal responsable de todos los desordenes y ocupaciones de espacios públicos, en complicidad con la Junta Municipal.
Desde la institución, en poder de los Zacarías desde diciembre del 2001 (primero Javier Zacarías y luego su esposa Sandra McLeod), tratan de vender el discurso de que están preocupados por ordenar el microcentro comercial de Ciudad del Este, cuando en realidad ellos mismos echaron por tierra esa posibilidad, al descartar el plan de reubicación de los trabajadores de la vía pública. No existen otra forma de ordenar nada, sino a través de una reubicación, mientras las calles y avenidas seguirán ocupadas, como ocurre hace décadas, por miles de mesiteros y casilleros que ganan de esta forma su sustento diario. 
Precisamente a iniciativas de los mismos afectados y bajo la administración del Dr. Guillermo Campuzano Mendez, se inició un largo trajinar para encontrar un lugar adecuado para la reubicación, hecho que se concretó con la expropiación de un predio de 9 hectáreas ubicado a metros de la zona primaria del Puente de la Amistad, iniciativa que por entonces, estaba refrendada por la Federación de Trabajadores de la Vía Pública,  liderado en la década del 90, por Juan Benigno Vázquez.
El predio pertenecía a Mario Abdo Benítez y  fue expropiado por el Congreso Nacional a favor de la municipalidad de Ciudad del Este, con la finalidad de reubicar a los mesiteros y devolver a la ciudad sus calles y veredas ocupadas.  En el 2001, la comuna pagó por esas tierras cerca de 500 millones de guaraníes  en bonos.
En tanto, bajo la misma administración del Dr. Campuzano, la comuna procedió al llamado a licitación pública en dos ocasiones y debido a que no hubo oferentes, se procedió a la contratación en forma directa a la empresa Aspen Shopping Center, que inició trabajos en el lugar, pero que luego de problemas de financiamiento, a lo que suma los conflictos internos dentro de la misma comuna, el proyecto quedó paralizado. 

Otro proyecto
La idea de reubicar a los mesiteros reflotó durante la administración municipal de Javier Zacarías Irún, quién asumió el cargo en diciembre del 2001. A mediados del 2003, por entonces era director de la administración su hermano Justo Zacarías Irún y era director general paraguayo de Itaipú el ingeniero Jorge Ayala Kunzle. Por entonces había muy buenas relaciones entre la comuna local y la Itaipú Binacional. 
Al asumir el gobierno Nicanor Duarte Frutos, surge el nombre de Víctor Bernal Garay, como futuro director paraguayo de la Itaipú. Garay había sido presidente de la Industria Nacional del Cemento Vallemi, en ese carácter había venido a la Municipalidad para reunirse con Javier Zacarías, quien le hizo esperar dos horas y nunca le recibió. Por esta descortés actitud, propio del ex jefe comunal, Bernal llevó una pésima imagen de la administración municipal.

Lanzamiento
Javier Zacarías, por entonces convencido de que la solución al problema de la ciudad era la reubicación, estaba trabajando con su hermano y Ayala Kunzle en un proyecto para reflotar la idea. 
Pero todo se veía amenazado por el inminente nombramiento de Bernal. Es así, que se aceleró la elaboración de un proyecto y se presentó públicamente durante un gran acto que se realizó en la plaza Alejo García.  Estaban todos los mesiteros. 
El proyecto contemplaba la construcción de dos estructuras gigantes, tipo cono, sacando el mayor provecho posible del accidente del suelo.
Mientras eso ocurría en Ciudad del Este, en Asunción, Nicanor Duarte Frutos nombró a Bernal como nuevo director paraguayo de la Itaipú, con lo que la idea fue al freezer y nunca más fue reflotada. Esta fue la última vez que se habló de la posibilidad de reubicar a los mesiteros, hasta que finalmente la comuna, decidió arrendar por 20 años a un grupo de poderosos empresarios el predio de 9 hectáreas.  

 

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