Los fiscales marcarios del Ministerio Público de Ciudad del Este, crearon un verdadero “grupo élite” para pelar a comerciantes mediante allanamientos extorsivos realizados en el microcentro de esta capital departamental, según denuncia de un grupo de abogados cuyos clientes ya fueron víctimas de los voraces fiscales. De acuerdo a los datos, del esquema también hace parte el fiscal adjunto Alejo Vera, además del propio fiscal general del Estado, quienes estarían recibiendo semanalmente sus “cupos” para apañar los procedimientos irregulares. Los principales perjudicados de esta rosca mafiosa de fiscales corruptos son los comerciantes e importadores, quienes ya no saben qué hacer para frenar los procedimientos extorsivos ejecutados por los fiscales marcarios, según denuncian.
El esquema bien estructurado estaría gozando de la protección del fiscal adjunto de la Unidad Penal X, Alejo Vera y el propio fiscal general del Estado, Javier Díaz Verón. Fue creado por los fiscales marcarios del Ministerio Público de Ciudad del Este para realizar procedimientos extorsivos en perjuicio de comerciantes e importadores del microcentro.
Así lo denunciaron los abogados de clientes que ya fueron víctimas de la voracidad de los fiscales marcarios, quienes crearon un “grupo élite” para extorsionar y recaudar. Los principales beneficiados de este gran negoiciado son los fiscales Juan Marcelo García de Zúñiga, Nilda Estela Cáceres y Juan Carlos Giménez Torres, hijos mimados de Alejo Vera, por su “capacidad de recaudación”. Los mismos estarían facturando unos 15.000 dólares, cada uno, en forma semanal.
¿Cómo operan?
Nuestra fuente reveló que esta rosca corrupta tiene varias ramas y opera de la siguiente manera: Agentes policiales, quienes trabajan como “guardias privados” custodiando lo-cales comerciales y depósitos en el microcentro, son los encargados de brindar datos precisos, de cuando ingresan los contenedores provenientes del extranjero, a los asistentes fiscales de unidades especializadas contra delitos marcarios, estos a su vez, según nuestra fuente, son los que se encargan de “dialogar” primeramente con los propietarios de los cargamentos, para que el fiscal no se exponga a ese tipo de “negociaciones”. Los fiscales sólo aparecen cuando los comerciantes se muestran reacios y se oponen a la intervención y al pago de una fuerte coima, que varía de acuerdo a la mercadería y a la cantidad hallada.
Los procedimientos generalmente son ejecutados de tarde o de noche y no dejan rastro, pues los astutos fiscales se encargan de eliminar cualquier evidencia que pueda comprometerlos, algo más llamativo aún es que la prensa nunca es convocada para los allanamientos.
Un pequeño ejemplo del modus operandi que utilizan los fiscales marcarios se registró la semana pasada cuando el asistente fiscal de la unidad II, contra delitos marcarios, a quien no pudimos identificar, allanó un apartamento del 5to. piso del edificio Premier, perteneciente a humildes mesiteros. En el lugar, el “enviado” del fiscal halló sólo una pequeña cantidad de relojes, pero ninguno de lo que figuraba como buscado en la orden de allanamiento fue encontrado en el lugar.
No obstante el asistente fiscal exigió a la encargada del apartamento el pago de U$S. 3.000, para no incautar las pocas cajas de relojes que estaban allí. En esa ocasión, la información se filtró y periodistas de varios medios llegaron al lugar y frustraron un vergonzoso procedimiento extorsivo.
¿Cuánto facturan?
El precio base para una negociación es de U$S 3.000, pero de acuerdo a la mercadería encontrada en el lugar el monto asciende a 15 o 30 mil dólares americanos. El objetivo es único, recaudar a como dé lugar, pues el dinero tiene que alcanzar a todos los miembros del grupo.
Contrabando de Azúcar
El contrabando de azúcar, una actividad ilícita que mueve millones y que los fiscales marcarios estarían cobrando semanalmente a cada contrabandista para proteger dicha actividad.
Según el denunciante, los fiscales de marcas recaudan mucho dinero en forma semanal, pues, es-tarían cobrando G. 5 millones por carreta que ingresa al país, repleta de azúcar. Agentes del Detave, Delitos Económicos y de la Aduana también están dentro del esquema que perjudica enormemente a la industria nacional de azúcar, pero, en contrapartida, llena los bolsillos de los que conforman este “equipo de trabajo” que encabeza el Ministerio Público de Ciudad del Este.





























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