Según comerciantes del microcentro de Ciudad del Este, además de la crisis de Brasil y Argentina que ya afectan hace meses a la economía local, el sábado último las ventas fueron aún menores, por la intensa lluvia que se registró. Muchos locales comerciales se ingenian para atraer a más compradores con ofertas interesantes en diversos productos, pero pese a las estrategias, el fin de semana el movimiento fue muy escaso.
“Mucha lluvia y pocas ventas. Esperamos que la situación mejore para las próximas semanas, principalmente para fin de año, porque la crisis ya nos perjudicó demasiado”, manifestó Cinthia González, mesitera.
Según los informes de la Cámara de Comercios de CDE, hace tres meses que las ventas comenzaron a caer considerablemente. Eso por la devaluación de las monedas brasileña y argentina, con el cambio con el dólar americano que no da ventajas para los visitantes extranjeros.
Crisis estanca habilitación de industrias
Por otro lado, la crisis en el Brasil estanca la habilitación de unas diez industrias que debían instalarse este fin de año en la zona industrial de Hernandarias. Ahora las mismas no podrán funcionar por la recesión del país vecino, que afecta directamente a los inversionistas. Más de 300 puestos laborales quedan estancados hasta el próximo año, esperando que los conflictos económicos del vecino país mejoren y los proyectos puedan avanzar.
Varias industrias, principalmente del área textil y de plásticos, paralizaron sus proyectos de comenzar a funcionar este fin de año. Algunas de las firmas ya compraron los predios para instalar sus plantas mientras que otras inclusive iniciaron con la edificación de sus locales que al final no pudieron concluir.
“Muchas construcciones quedaron paralizadas por la crisis del Brasil. Los proyectos se estancaron por completo porque los inversionistas no tienen la seguridad que necesitan en estos momentos”, explicó el ingeniero Rubén Sanabria, coordinador de la Agencia de Desarrollo e Integración de la Región de Itaipú (Adiri).
Comentó que la fábrica de oxígeno que daría empleo a más de 30 obreros ya tiene un local totalmente equipado, pero que no entrará a funcionar como estaba previsto por el inconveniente mencionado.
Una vez funcionando la fábrica de oxígeno, se tenía previsto habilitar otra planta fabril de envases para el producto, que tampoco operará. Además, una industria de fideos se tenía que montar en uno de los parques industriales de la localidad, pero la idea tampoco prosperó.
Hay otras empresas de confecciones y plásticos que estaban montando más galpones, pero se vieron obligados a suspender los trabajos.
“Unos 70 obreros del sector de construcciones están parados porque muchas obras fueron suspendidas. Son de entre 10 a 12 las industrias que no podrán funcionar este fin de año como se tenía previsto. Las mismas darían trabajo a unas 300 personas aproximadamente, pero lastimosamente esos puestos no se concretarán”, señaló.
Sanabria dijo que se espera que culmine el proceso de elecciones en el Brasil para tener un panorama de la situación que vendrá a posteriori, pero que recién para el próximo año los proyectos podrían avanzar.





























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