Escribe: Luis Alen.
Un cartista, diputado por el Alto Paraná, Elio Cabral, podría perder su banca, tras la confirmación de la Corte Suprema de Justicia de una denuncia realizada en su momento por “enriquecimiento ilícito”, cuando ostentaba la administración de la aduana de Ciudad del Este. De esta forma, el presidente Horacio Cartes está obligado a cargar con todos “los muertos” que aparecen en su camino, incluidos aquellos que le son tirados a su paso al atravesar los tramos más peligrosos de su gestión, como son los conflictos campesinos que amenazan con encender la chispa de una explosión social, o los no menos candentes vericuetos de la corrupción que asuela la República, dado el predominio de la narcopolítica en el país.
Aparentemente, HC no quiere reconocer que en forma inevitable le van a tirar “el muerto”, y aunque pareciera que haya ocurrido eso con el famoso caso anecdótico de la persona que falleciera en un cierre de ruta realizado por labriegos en Canindeyú, la respuesta desatinada del presidente a la pregunta del periodista no hizo otra cosa que plantear el interrogante de si hasta qué punto HC se da cuenta de la necesidad de dar con la contestación adecuada frente a los crecientes problemas económicos y sociales.
Lo evidente es que Cartes prioriza las respuestas políticas para “los muertos” que le tiran, en detrimento de otras medidas que tiendan a sentar las bases para el desarrollo sostenible y duradero, eliminando la corrupción y el prebendarismo en el Estado, como había sido su intención durante la campaña electoral.
Urgido como está de dar respuestas con fines netamente políticos, el jefe de Estado no vio otra mejor fórmula que la orden de la “canilla libre” para los gastos en los departamentos más azotados por la pobreza, los conflictos campesinos y el narcotráfico, a través de la declaración de emergencia en los departamentos norteños de Concepción, San Pedro y Canindeyú. Como ya ocurrió en otras “emergencias”, la plata va en dirección a gobernaciones y municipios que no saben ni a quién dirigir la ayuda. Al final, sólo interesa llenar los bolsillos de los operadores políticos cuando la época electoral se avecina.
El departamento de Amambay le ha dado otro “muerto” a HC, con el sonado caso de la carga de cocaína “devuelta” a sus dueños en plena jefatura policial. Rodaron cabezas de policías, pero quizás no se profundice mucho en el tema para no dar con los verdaderos “padrinos” del operativo. Total, y para el presidente de la República ocurriría así, la ciudadanía apática sólo observa azorada cómo los “capos” del narcotráfico se mueven a su antojo en la frontera seca, tanto en Amambay como en Canindeyú.
Otro diputado
cartista en la picota
El cartismo en el Parlamento sigue con el problema de a quién finalmente dar el liderazgo de la bancada A en Diputados. Primero fue la defección de Cristina Villalba, la legisladora de Canindeyú, muy vinculada a los sospechosos de ordenar la muerte del periodista Pablo Medina, y ahora le toca el turno al que la suplantó como líder de bancada.
En efecto, se complica la situación judicial de Elio Cabral, diputado del equipo de HC, y líder de bancada de la ANR, que está en riesgo de perder su banca, pudiendo asumir en su reemplazo el suplente número uno de Alto Paraná, el abogado Blas Darío Domínguez, del equipo de Javier Zacarías Irún. A esto hay que agregar la demanda que tiene Cabral por acceder a un crédito fraudulento en la caja de jubilaciones y pensiones del personal municipal, utilizando el nombre de su madre.
La situación de Cabral es harto complicada, tras la resolución judicial de la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia, que ratificó una resolución de la Dirección de Aduanas de marzo de 2010, que lo inhabilita a ocupar cargos públicos por tres años por la supuesta malversación de unos 280 millones de guaraníes cuando se desempeñaba como Administrador de Aduanas de Ciudad del Este.
Integrantes de la bancada colorada de HC, fueron consultados sobre la situación y admitieron que la situación del legislador es “complicada” y podría perder su banca, cuando se analice su caso a principios de marzo, una vez reiniciado el período de sesiones legislativas.
Uno de los firmantes de la resolución judicial, y preopinante, fue precisamente Sindulfo Blanco, ministro de la Corte que está amenazado de juicio político por el cartismo. El magistrado debió apartarse de entender en la causa, atendiendo a su situación de acusado por la propia Cámara de Diputados de mal desempeño en sus funciones, pero de igual modo procedió a arremeter contra uno de los paniaguados de HC.
Con este hecho se confirma que el entredicho entre los legisladores y los miembros de la Corte “en capilla”, forma parte de una pulseada muy fuerte para no dar lugar a un afianzamiento de HC en el manejo de la administración del Estado y en los negocios en general que van anexos a este control del aparato estatal.
La salida de Germán Rojas del ministerio de Hacienda se inscribe en esta puja. Su sustitución por Santiago Peña, hasta entonces director del Banco Central, significó el primer cambio en el equipo principal del Ejecutivo desde el inicio del mandato en agosto de 2013. Se evidencian así señales de que HC se prepara para el año electoral, buscando sobre todo mayor flexibilidad en la ejecución de proyectos y programas, con menos ataduras burocráticas.
¿Está cambiando Cartes su promesa electoral de no dar lugar a un manejo prebendario y desaliñado de las finanzas públicas, dando preferencia ahora a las urgencias políticas y relegando las prioridades económicas y sociales?
Para el ex ministro de Hacienda, César Barreto, normalmente moderado en sus apreciaciones, está avanzando en el Gobierno un “populismo de derecha”, ya que se avizora una política de gasto público insostenible en el tiempo, contrariamente a las reglas definidas en la Ley de Responsabilidad Fiscal, que no se cumple. El gasto desequilibrado se financia con masivo endeudamiento del Estado con la intención de mantener un crecimiento económico del orden de 4 por ciento del PIB.
En el equipo de Cartes, se sabía que Rojas se había distanciado del presidente y que su relación con otros funcionarios claves estaba deteriorada. El manejo de un sustancial déficit presupuestario, que al final cerró el 2014 en el nivel más alto de los últimos 10 años (2,4 % del PIB, unos 700 millones de dólares) tuvo como efecto colateral la carencia de recursos en programas claves para el perfil del Gobierno en áreas como salud y otras de alta sensibilidad.
El nuevo ministro de Hacienda, aunque cuente con experiencia nacional e internacional en el ramo, hereda una situación compleja, con un presupuesto nacional 2015 inflado y desfinanciado, y una situación económica que será fuertemente alterada por el clima electoral que ya prevalece en el país.
La decisión del Ejecutivo de declarar emergencia en tres departamentos del norte del país se enmarca en la necesidad de disponer de recursos sin tanto trámite burocrático y se plantea dentro del “énfasis social” del nuevo titular de Hacienda.
Pero, definitivamente, la respuesta del presidente Cartes a los “muertos” que le tiran aparece a los ojos de los analistas como inadecuada, por donde se la mire, pues la falta de cintura política presidencial tanto para dar contestaciones adecuadas a la prensa y a la ciudadanía, como para concebir respuestas óptimas de política económica y social, está denotando, o una incapacidad personal para llevar adelante la dura tarea de estadista, o, lo más probable, que HC esté eligiendo el rumbo que más le conviene para su reelección, que no es otro que el “populismo de derecha” que entrevé César Barreto como la clave para entender las movidas presidenciales para ignorar “los muertos” que le tiran en el derrotero político de su gestión.





























Facebook Comentarios