De acuerdo al portal de noticias del Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC), el 5 de agosto debe conocerse la empresa que será encargada de los trabajos de duplicación de la avenida Perú, que cruza por el barrio Don Bosco y conecta la ruta internacional con la supercarretera, camino a Hernandarias.
Al conocerse la empresa ganadora, ésta tendrá tres meses para el inicio de los trabajos en pista, según el portal del MOPC. El proyecto contempla la duplicación y pavimentación de la avenida, además de un puente de 125 metros de longitud sobre el río Acaray, una calzada central para la circulación de motos, calzadas laterales para circulación de vehículos, una ciclovía y vereda en ambos lados.
En total son 6,68 kilómetros de extensión y la vía nunca fue sometida a mantenimiento desde que fue construida hace más de 40 años y fue el tramo más utilizado durante la construcción de la represa de Itaipu y el Acaray.
La empresa Intec Ingeniería fue la encargada del proyecto ejecutivo que tuvo un costo de 105 mil dólares. A finales de marzo concluyeron las tareas técnicas que fueron costeadas por Itaipu Binacional.
Los proyectistas dividieron la vía en dos sectores, urbano y rural, para elaborar el documento técnico. El primero tiene una extensión de 4.500 metros y el segundo abarca 2 mil metros de extensión.
El pedido de la coordinadora de vecinos fue incluido en el proyecto ejecutivo, como el área de rampas para discapacitados, estacionamientos en zonas comerciales, el cableado subterráneo para la lumínica de la avenida y semáforos peatonales en las zonas de influencia de una institución educativa y un hospital materno infantil.
También se prevén los retornos cada 400 metros, que fueron delimitados con acompañamiento de los miembros de la comisión vecinal y en algunos casos se introdujeron correcciones.
En el empalme con la supercarretera, se prevé un cruce a desnivel con sentido a Hernandarias, de manera a que las personas que van a Hernandarias, utilicen ese tramo y realicen el giro a la izquierda.
Lamentable estado
Las últimas lluvias, que provocaron raudales que circularon con mucha fuerza, dejaron enormes pozos en la deteriorada calzada de la avenida Perú, que la torna más peligrosa que antes.
En algunos sectores, los vecinos colocaron objetos dentro de los pozos, como una señalización a los conductores para evitar accidentes, pero en horas de la noche, el peligro se duplica porque en gran parte de la avenida no se tiene iluminación y resulta muy difícil sortear los enormes baches que quedaron en la calzada.
Los moradores de los barrios Carolina, Acaray, Don Bosco, Las Carmelitas y María Auxiliadora, además de estudiantes que concurren al campus de la Universidad Nacional del Este (UNE) son los que se exponen diariamente a estas molestosas situaciones.
La avenida Perú es una de las más peligrosas tanto en horario nocturno como diurno. No tiene banquinas ni sistemas de iluminación, mientras que la mayor parte del trayecto está llena de baches, que ya provocaron accidentes, algunos con derivación fatal.




























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