El clan Zacarías, con el objeto de perpetuarse en el poder político y administrativo al frente de la Municipalidad de Ciudad del Este, la segunda más importante a nivel país después de Asunción, echa mano a cualquier elemento para sacar ventaja. Ahora utiliza su “circunstancial” cercanía al presidente Horacio Cartes, cuya imagen la utiliza mediáticamente.
La semana pasada el equipo de prensa de la Municipalidad distribuyó gacetillas, audios y videos para los diferentes medios donde destacaba la reunión que la intendenta Sandra McLeod, sostuvo con el presidente de la República, en el Palacio de López. Según los escritos, fue a reclamar la definición de la cota de turismo y la adquisición de préstamo para renovar el parque automotor del sector de transporte público.
Como intención no está mal, salvo por un aspecto sumamente importante a tener cuenta; ambos pedidos no pueden ser resueltos con la firma del presidente. Con relación a la cota, a lo sumo lo que el gobierno central puede hacer es mantener el lobby que de hecho lo viene haciendo, para que la presidenta del Brasil Dilma Rousseff, ordene a la Receita Federal que deje sin efecto la resolución por la cual dispuso la reducción de la cota de compra de 300 a 150 dólares para los brasileños en el exterior y debe entrar en vigencia en los primeros día de julio.
Con relación la posibilidad de lograr recursos para renovar la flota de buses del transporte público de Ciudad del Este, es mucho más osado, debido a que son los empresarios quienes deben gestionar ante la banca local un crédito para ese efecto.
Es más, haciendo gala de su ignorancia, o cuando menos omisión, en Ciudad del Este el servicio de transporte público debe ser adjudicado a través de una licitación. Porque la Municipalidad se resiste a hacer cumplir la legislación, que claramente está regida por una ordenanza municipal, y de una buena vez llama a licitación y los empresarios que estén interesados que inviertan en nuevos buses, para que se tenga un servicio de transporte público como la gente, según coinciden en afirmar varios sectores, que vieron la semana pasada cómo los Zacarías, a toda costa quieren vender espejitos, con el solo efecto mediático de buscar obtener algún rédito político, con miras a las próximas internas coloradas, que se realizarán a mediados de año.
Pago de factura
Para los detractores del Clan Zacarías, la intención es seguir utilizando a los empresarios del rubro para acarrear gente a sus concentraciones políticas. Como es de público conocimiento asegurar transporte es un elemento, además de costoso, fundamental dentro del desarrollo de la campaña, así como durante la jornada eleccionaria.
De hecho los empresarios siempre están obligados a rendir pleitesía a las autoridades municipales, debido que la única relación legal que los une a la institución municipal es el contrato provisorio sin fecha de vencimiento. Es decir están a merced del buen humor de la intendenta Sandra Zacarías y su esposo Javier Zacarías, quien en la práctica es el intendente municipal, que para tener acceso a la institución se hizo nombrar asesor “ab honoren”.





























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