El envilecimiento del ejercicio de la abogacía sigue preocupando a profesionales del foro

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*El 2 de agosto se recordó el Día del Abogado.

A los distintos gremios de abogados del Alto Paraná siguen preocupando la degeneración del ejercicio  de la profesión del Derecho, tomando en cuenta que muchos usan para prostituir la noble tarea. El principal inconveniente es que en los últimos años surgieron universidades de “garaje” como se lo llaman popularmente, que posibilitan la aparición de abogados mediocres, indicaron.

 

“Estas casas de estudios de la carrera de Derecho, sin la debida reglamentación, forman abogados con poca preparación académica”, señalan. En ese sentido mencionan que la profesión de abogado, en los últimos tiempos, se viene prostituyendo, especialmente por la gran cantidad de egresados en la carrera, todos los años, que se lanzan al mercado. Situación que favorece para que la administración de justicia en nuestro país sea de baja calidad.

Uno de los motivos de que anualmente egresen cientos de  abogados, es por la existencia de 50 universidades que enseñan Derecho en el país y en donde aparecen pocas trabas para que los alumnos puedan estudiar, en cuanto a horarios y duración de la carrera.

Una de las medidas a tomar para limpiar la imagen del abogado, dicen, pasaría por la aprobación, en forma perentoria, de la ley de colegiación obligatoria, que está en estudio en el Congreso Nacional. Esta aprobación subsanaría este inconveniente, lo que permitirá la regulación del funcionamiento de la abogacía, permitiendo ejercer la profesión por los mejores, expresaron.

Indicaron que se debe trabajar por una organización independiente, que tenga su propia ley, que regule su funcionamiento, que dé la matrícula, la que sancione si es necesario a sus pares y que sea protector de los abogados en el ejercicio de la profesión.

 

PONER EN RECUADRO, GRISADO

Decálogo del abogado

El decálogo del abogado, también conocido como los «Mandamientos del Abogado» fue realizado por el jurista uruguayo Eduardo Couture, ex decano y profesor de la Facultad de Derecho de la Universidad de la República.

Estudia. El derecho se transforma constantemente. Si no sigues sus pasos, serás cada día un poco menos abogado.

Piensa. El derecho se aprende estudiando, pero se ejerce pensando.

Trabaja. La abogacía es una dura fatiga pues está al servicio de la Justicia.

Lucha. Tu deber es luchar por el Derecho, pero el día que encuentres en conflicto el derecho con la justicia, lucha siempre por la justicia.

Sé leal. Leal con tu cliente, al que no debes abandonar hasta que comprendas que es indigno de ti. Leal para con el adversario, aun cuando él sea desleal contigo. Leal para con el juez, que ignora los hechos y debe confiar en lo que tú le dices; y que, en cuanto al derecho, alguna que otra vez, debe confiar en el que tú le invocas. Intenta ser leal con todo el mundo y todo el mundo intentará ser leal contigo.

Tolera. Tolera la verdad ajena en la misma medida en que quieres que sea tolerada la tuya.

Ten paciencia. El tiempo se venga de las cosas que se hacen sin su colaboración.

Ten fe. Ten fe en el Derecho, como el mejor instrumento para la convivencia humana; en la Justicia, como destino normal del Derecho; en la Paz, como sustituto bondadoso de la Justicia; y sobre todo, ten fe en la Libertad, sin la cual no hay Derecho, Justicia, ni Paz.

Olvida. La abogacía es una lucha de pasiones. Si en cada batalla fueras cargando tu alma de rencor, llegará un día en que la vida será imposible para ti. Concluido el combate, olvida tan pronto tu victoria como tu derrota.

 

Ama a tu profesión. Trata de considerar la abogacía de tal manera que el día en que tu hijo te pida consejo sobre su destino, consideres un honor para ti proponerle que se haga abogado.

 

“Justicia independiente” aun

llevará mucho para alcanzar

 

*El caso reciente es el que involucró al ex mandatario liberal, Federico Franco.

 

El anhelo de los abogados, nucleados en diversos gremios en esta región, es lograr la independencia del Poder Judicial. Las diversas corporaciones de profesionales del derecho cuestionan la injerencia de los otros poderes del Estado. Afirman que,  mientras impera la corrupción y la impunidad, no habrá igualdad para todos.

Citaron el caso reciente del problema registrado en pleno pasillo del Palacio de Justicia de Ciudad del Este, hasta donde llegó el ex presidente, el liberal Federico Franco, junto a su esposa, donde se entrevistó con el presidente de la Circunscripción Judicial del Alto Paraná, Oscar Alfonso Sosa. La pregunta es, para que llegó hasta el lugar el ex mandatario, ¿para torcer a favor de su señora el litigio judicial que mantiene con el abogado Paraguayo Cubas?

El reclamo realizado en su momento ante la Corte Suprema de Justicia por los mencionados gremios de abogados, como el Colegio de Abogados y la Orden de Abogados, ambos del Alto Paraná, giró sobre tres ejes fundamentales y que son: La morosidad judicial; 2. El código de ética judicial y; el espinoso tema de las tasas judiciales.

El objetivo de la preocupación de los gremios, que aglutinan a los juristas en el décimo departamento, se sustenta esencialmente en la necesidad, a que la máxima instancia judicial experimente en este nuevo gobierno el cambio verdadero que la ciudadanía desea tener.

Añaden que para cambiar el tortuoso cauce que sigue la justicia, se tienen que crear los mecanismos indispensables para arribar a la real transformación del Poder Judicial. Igualmente, los integrantes de los dos gremios realizan una mea culpa al reconocer que los profesionales del derecho son parte intrínseca de la difícil situación de la justicia en el Paraguay.

 

Desterrar la corrupción

A pesar de que es una misión medio imposible, se debe trabajar para disminuir o acabar con la galopante corrupción, que corroe la justicia paraguaya, en toda la instancia, indicaron

Aquella fórmula, “cambio de hombres” actualmente ya no es la receta válida para conseguir una transformación dentro del poder judicial, sostienen varios profesionales del foro.

El cambio efectivo vendrá con la modificación de la estructura y que debe comenzar desde arriba, de la Corte Suprema. Agregan que jamás se puede hablar de una justicia autónoma cuando el nombramiento de un ministro de la Corte está supeditado al Poder Legislativo. Hoy está en espera el juicio político a tres integrantes de la Corte, pero hasta ahora sigue congelado en la Cámara de Senadores, por algún interés político.

 

 

El Colegio de Abogados del

Paraguay fue fundado en 1942

El año 1910 fue testigo de cómo se constituyó la primera asociación profesional de abogados bajo la denominación de “Foro Paraguayo”, que contaba con su propio estatuto. Posteriormente, en el año 1928, esta asociación, sobre la base de un nuevo estatuto, se transformó en un Colegio de Abogados.

 

El 6 de junio de 1942, se reunieron en el local de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales los abogados del Foro de Asunción, con el propósito de fundar el “Colegio de Abogados del Paraguay”. Presidió aquella Asamblea constitutiva el decano de la facultad, Prof. Dr. Juan Ramón Chávez. En la ocasión, el Dr. Ignacio Parra, en breves consideraciones, explicó a los presentes las circunstancias que exigían llevar adelante la idea de la agremiación de los abogados paraguayos, dando cuenta de los trabajos preliminares llevados al efecto en otras reuniones. Luego de consideraciones vertidas al respecto, entre otros, por los señores Sosa, Saguier Aceval, González Riobóo, Domínguez, Soler y Laconich, se resolvió declarar fundado el “Colegio de Abogados del Paraguay”. La misma asamblea resolvió conformar una Comisión Provisoria para la elaboración del estatuto social, que fue presidida por el Dr. Juan Ramón Chávez e integrada por los doctores Ignacio Parra, Emilio Saguier Aceval, Carlos Heisecke Montero y Enrique Sosa Jovellanos. Dicho estatuto social, confirió al Colegio el rol de organismo rector de la abogacía paraguaya.

El Colegio de Abogados del Paraguay fue aprobado y reconocido con el otorgamiento de personería jurídica por Decreto del Poder Ejecutivo Nº 17.269 de fecha 2 de marzo de 1943, bajo la presidencia del General Higinio Morínigo Martínez. La primera Comisión Directiva del Colegio estuvo constituida por el presidente Dr. Juan Ramón Chávez, el vicepresidente Dr. Luis de Gásperi, el secretario general Dr. Carlos Heisecke Montero, el pro secretario Dr. Raimundo Paniagua, el tesorero Dr. Julio César Airaldi, el pro tesorero Dr. Emilio Saguier Aceval y los vocales Dr. Bernando Ocampos, Dr. Enrique A. Sosa, Dr. Ignacio Parra y Dr. César López Moreira.

El Estatuto Social ha sido modificado en dos oportunidades. En las asambleas reunidas el 27 de abril y el 7 de mayo de 1990, fue aprobada la modificación por Decreto del Poder Ejecutivo Nº 6.696 del 4 de agosto de 1990, bajo la presidencia del General Andrés Rodríguez. La versión actual, modificada en las asambleas extraordinarias celebradas el 8 de marzo de 2007 y el 11 de marzo de 2011, fue aprobada por Decreto del Poder Ejecutivo Nº 6.658 de fecha 23 de mayo de 2011, bajo la presidencia de Fernando Lugo Méndez.

El Colegio de Abogados del Paraguay cuenta actualmente con un Código de Ética Profesional, redactado por el Dr. Raimundo Paniagua, cuya puesta en vigencia data del 16 de abril de 1952, así como con un Tribunal de Conducta, un Tribunal Electoral Independiente con reglamento propio.

 

Desde entonces, generaciones e ilustres abogados y juristas han pasado por la casa del Colegio, componiendo comisiones directivas que han luchado y batallado, en las circunstancias de cada uno de sus períodos, por los derechos del gremio. La galería de ex presidentes, las actas de las reuniones del Consejo Directivos y las constancias de las publicaciones en los diarios de gran circulación del país, son testimonios de esta historia, la cual tuvo un comienzo hace más de 60 años ya.

 

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