En Policía de Tránsito de Ciudad del Este opera un grupo de “elite” que recauda millones de guaraníes

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Una estructura bien montada, integrada por 25 agentes de la Policía Municipal de Tránsito de Ciudad del Este, estaría recaudando unos G. 40 millones en forma semanal, fruto de la coima que recibe de los infractores de las normas de tránsito. Fuentes de la misma dependencia señalan que el dinero embolsado se distribuye entre el grupo de “élite” y el director, Carlos Florenciáñez, quien, a su vez, rinde cuentas a quienes manejan el poder en la comuna.
Siempre se habla que la Policía de Tránsito de la comuna esteña es una de las reparticiones que genera millones de guaraníes al margen de la ley, para beneficio de los “zorros” y sus jefes. El esquema opera en el microcentro de la ciudad, empezando en las inmediaciones de la aduana, allí fungen como recaudadores Fidelino Molas, Ramón Aguilar, Henri Díaz y Domingo Leiva. Otro grupo, integrado por Julio Silvero, Edgar López y Wilson Apariz, se instala en la rotonda Monalisa, donde se mueven para cubrir el “cupo” de G. 1.500.000 semanal, suma que deben juntar para mantenerse en este puesto de recaudación. Claudio González y Nelson Torres operan en la cercanía del parque Chino y también tienen la misión de generar dinero. Otros se ponen frente a Bingo Paraná para esquilmar a los conductores. En la base de la Policía Municipal, entretanto, actúan como contadores Javier López y un tal Luis “Gordo”, es decir, estos son los que reciben la plata que luego es distribuida entre los miembros de la “rosca”.  
Estos agentes de la Policía de Tránsito tienen como tarea perseguir a los conductores y ante cualquier trasgresión a las reglas de tránsito, negocian en la calle o los llevan al corralón, donde los montos de las multas oscilan entre los G. 150 a 200 mil, dinero que no va a las arcas de la Municipalidad, sino que es repartido entre los integrantes del grupo recaudador.
Los “zorros” al servicio de este perverso esquema siempre encuentran motivos para despojar a los automovilistas. Pasar la luz roja de los semáforos, giros indebidos, mal estacionamiento, son apenas algunas de las infracciones que invocan para sacar dinero de los automovilistas, quienes, para evitar inconvenientes, acceden a los chantajes.
Las mismas fuentes indican que a los choferes de automóviles les exigen hasta G. 200 mil, mientras que la tarifa para motociclistas los montos oscilan de 100 a G. 150 mil. Se estima que, por día, recaudan fácilmente la abultada suma de G. 5 millones. Los primeros días de la semana la recaudación no es tanta, pero a partir del jueves aumenta progresivamente hasta llegar al tope el sábado, cuando se registra mayor afluencia de gente en el microcentro y sus alrededores.
Pese que existe una expresa prohibición de multar a los turistas que llegan a la ciudad, los “zorros” no quieren saber nada y buscan la forma para sacarles dinero a los extranjeros.
Se comenta además que cada policía de tránsito que forma parte del grupo de “elite”, debe poner G. 1.500.000 cada semana. De este “cupo”, el 50% le queda al funcionario y el otro 50% recibe el director, Carlos Florenciáñez, quien, también debe traspasar a la “corona”, que serían los componentes del “clan” Zacarías. Se habla que ahora aprietan al máximo para conseguir dinero, pues la campaña proselitista del presidenciable Javier Zacarías Irún requiere de muchos recursos para sostenerse. 
Los transportistas alternativos, taxistas y mototaxistas tienen un trato especial. Estos se ponen al día semanalmente para evitar problemas con los funcionarios. Los “pomberos” o transportistas que no están habilitados para trabajar también tienen su arancel, caso contrario son sacados de circulación.

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