La ola de escraches a parlamentarios corruptos llevada a cabo en Asunción alcanzó el fin de semana último a Ciudad del Este. El senador Javier Zacarías y el diputado Justo “Lucho” Zacarías, exgobernador del Alto Paraná, fueron visitados por manifestantes el viernes pasado en sus casas. La lujosa residencia de “Lucho” fue atacada a huevazos por los indignados. En tanto, Javier Zacarías ya había preparado previamente una centena de “hurreros” frente a su vivienda, entre ellos, funcionarios municipales, quienes agredieron a trabajadores de prensa, manifestantes, y al diputado Jorge Brítez (Cruzada Nacional).
Los manifestantes se autoconvocaron el viernes último a las 18:30, a media cuadra de la residencia de Javier Zacarías y la intendente Sandra McLeod de Zacarías, en el Km. 3,5 de la ruta VII. Sin embargo, el senador preparó a un grupo de aproximadamente 100 “hurreros”, quienes permanecieron apostados frente a su residencia y afirmaron que el objetivo era “apoyar” a la jefa comunal. Este grupo estaba integrado por funcionarios municipales. En un momento dado, se registró un fuerte incidente entre los que querían escrachar a las autoridades y sus simpatizantes. Trabajadores de prensa, manifestantes y el diputado Jorge Brítez, quien se presentó en el lugar, sufrieron varias lesiones.
Los jóvenes que asistieron afirmaron que el escrache fue para repudiar a las autoridades esteñas por los numerosos hechos de corrupción que se registran en la institución comunal hace casi 18 años, la cual primeramente fue administrada por Javier y luego por McLeod.
Tras no lograr nada importante en la primera vivienda, el grupo de indignados se trasladó a la residencia de Justo Zacarías, donde solamente estaban algunos policías. Allí aprovecharon para arrojar varias docenas de huevos a la casa. Además, le gritaron que cometió muchos robos desde la Gobernación y que es un corrupto. Igualmente, se le criticó por haber apoyado la disposición que favorece a Argentina sobre Yacyreta. “Fuera, corrupto”, fueron las expresiones más insistentes.
En tanto, Zacarías escribió en su cuenta de Facebook ese mismo viernes a la noche que no se encontraba en su residencia. “De escrachantes a escrachados. No siempre se da, pero Dios es grande y nuestras amigas y amigos también. Gracias a todos por querernos y cuidarnos tanto. Gracias, muy especialmente, por cuidarle a Paloma (su hija), que es la que estaba en casa”, agregó.
Mientras tanto, en la capital del país, otro grupo de personas se manifestó frente a la casa del senador Oscar González Daher, algunos también fueron agredidos por los activistas políticos.




























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