La crisis financiera de la municipalidad de Ciudad del Este se viene arrastrando desde hace bastante tiempo, y de acuerdo a expertos, la institución estaría en quiebra técnica. A raíz de eso la comuna se encuentra en un estado comatoso (parafraseando un término médico). Esta situación que se viene arrastrando tiende a empeorarse, debido a que desde agosto, hasta el mes de diciembre, los ingresos en conceptos de impuestos municipales caen drásticamente. No se descarta un nuevo pedido de préstamo, para poder cumplir con el pago de salario al personal municipal, que de hecho está atrasado. Ahora la pregunta que se hace, ¿a dónde va a parar los recursos de la institución?
Actualmente el sistema de pago de salario es por sección y se viene aplicando desde los primeros meses del año. Hay sectores que tienen más o menos salarios atrasados. Este sistema por lo general se venía aplicando a partir de agosto, pero este año se viene dando mucho antes. Pese a que la comuna descontrató a una gran cantidad de personas, el déficit sigue vigente. Es decir sigue gastando más de lo que tiene como ingreso, por lo que el desequilibrio económico de la municipalidad de Ciudad del Este, tiende a complicarse mucho más con el correr de los días.
El mal, no sólo afecta a los funcionarios, sino también llega hasta los miembros de la Junta Municipal, cuyos integrantes afirmaron que no están cobrando sus correspondientes dietas. Hay atrasos que van de 3 a 16 meses en algunos casos.
Burla
Desde hace varias semanas que algunos miembros de la Junta Municipal están intentando lograr la aprobación de un pedido de informe, dirigido a la intendencia municipal, a los afectos de conocer cuál es la realidad de las finanzas municipales, pero la mayoría oficialista, encabezada por el concejal Gustavo Ruiz Díaz, lo impide sistemáticamente.
Para muchos sectores se trata de una burla, la actitud asumida por la mayoría en la Junta Municipal, donde ni siquiera tienen el poder para aprobar un simple pedido de informe, que a la postre la intendenta tampoco está obligada a contestar. De hecho para eso están los informes cuatrimestrales, que se remiten desde la intendencia a la legislatura.
La queja silenciosa
A pesar de que la mayoría oficialista mantiene su fidelidad al Clan Zacarías, en off de record, empiezan a escucharse los reclamos, principalmente por la falta de cobro de las dietas y otros beneficios que llegan a unos 17 millones de guaraníes por mes por cada edil.
A la mayoría de los concejales oficialistas, a excepción de Alberto Rodríguez y Celso Morel, no se les conoce otra actividad económica.
Es decir dependen única y exclusivamente de los haberes que perciben de la Municipalidad, por su condición de concejales.
A algunos se los escuchó decir que mientras los integrantes del Clan Z viven a cuerpo de Rey, sus leales en el legislativo no pueden salir de la usura, pues se pasan cubriendo agujeros, cada vez que cobran.
Nadie dice nada públicamente, pero el malestar sigue subiendo de tono. Funcionarios de la Junta Municipal señalan que suelen escuchar a los concejales literalmente mendigar por sus haberes.





























Facebook Comentarios