El partido Frente Guasú responsabilizó, vía comunicado, el lunes pasado al Gobierno del actual presidente, Horacio Cartes, de la situación de inseguridad en el norte del país. En dicho pronunciamiento público, el partido opositor expresó su pesar por el atentado y su solidaridad con los familiares de los fallecidos y aseguró que «el Gobierno de Cartes continúa exponiendo la vida de paraguayos y paraguayas».
El partido mostró además su preocupación por el «recrudecimiento de la violencia» en el norte del país y declaró que pone en evidencia «una estrategia fracasada en materia de seguridad».
Por su parte, el ministro de Agricultura y Ganadería, Juan Carlos Baruja, declaró el domingo en medios de comunicación que el Gobierno paraguayo está invirtiendo «como nunca» en la zona norte del país.
Baruja manifestó su indignación por el «cobarde asesinato» de los ocho militares en el departamento de Concepción, y en la que opera la guerrilla del EPP, que mantiene secuestrados a un policía y dos colonos menonitas.
Agregó que, en esta zona, el Gobierno está brindando asistencia técnica a los pequeños productores y construyendo viviendas sociales y que los lugareños «dicen que es la primera vez que un gobierno les ayuda».
Los ocho militares fallecieron el sábado tras explotar un artefacto al paso de un vehículo que patrullaba en un camino rural de Arroyito, en Horqueta (norte).
Tras la explosión, los militares fueron tiroteados por un grupo de personas que se dio a la fuga con armas y munición de las víctimas.
Piden cambiar a autoridades
Los senadores Carlos Amarilla (independiente) y Sixto Pereira (Frente Guasu) insistieron en pedir la remoción del ministro del Interior, Francisco de Vargas, por los magros resultados contra el EPP. Cuestionaron también a los altos mandos militares.
Durante la sesión extraordinaria del lunes último en la Cámara Alta, los legisladores expresan sus posturas sobre el ataque del EPP que se registró el sábado en Arroyito, donde fallecieron ocho militares.
El senador Carlos Amarilla, liberal pero expulsado del partido, exigió la salida de su correligionario Francisco de Vargas como ministro del Interior. Dijo que sus afirmaciones tras el ataque revelaron “una absoluta irresponsabilidad” y que lo que hizo fue “crispar más el ambiente”. El titular de la cartera de seguridad había manifestado que su gestión logró dar de baja a más de 80 simpatizantes del EPP y de la ACA. Consultado sobre las casi 40 muertes durante su gestión, indicó que era “en términos de fútbol un 80/40”.
“Qué podemos pedirle, porque ayer en un programa de TV, con sonrisas sarcásticas, intentaba dar respuesta a sus expresiones vertidas anteriormente. No tienen la competencia para estar al frente de esa delicada misión”, opinó.
“Situación caótica”
El senador Sixto Pereira (Frente Guasu) dijo en su turno que la situación del Gobierno es “caótica desde el punto de vista de las políticas de seguridad”.
“Lo acontecido hace pocos meses con el asesinato del señor Rafaat, el secuestro de estos compatriotas, y varias otras situaciones que se dieron como hechos demuestran la falta y abandono total en cuanto a política de seguridad. El responsable en la parte ejecutiva, operativa (…) corresponde al presidente de la República”, manifestó.
Sobre las acusaciones de vínculos del Frente Guasu con el EPP, pidió al Gobierno que haga la denuncia como corresponde y que no lance acusaciones sin pruebas. La sesión se inició alrededor de las 9:40 con un minuto de silencio por parte de los legisladores.





























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