En toda la frontera paraguaya con Brasil y Argentina se vive un clima enrarecido, debido a los reclamos de paseros que buscan que se eleve la pacotilla de US$ 150 a US$ 1.000. Negocian con el Gobierno y declararon una tregua hasta el retorno de Federico Franco. Actualmente, en el Paraguay rige el decreto que establece para el Régimen Aduanero de Pacotilla una compra máxima de 150 dólares por día. Los paseros no sólo piden elevar el cupo del Régimen de Pacotilla, sino extender a 30 kilómetros la circulación de los productos importados. Las mercaderías ingresadas al amparo de este régimen deberán consumirse exclusivamente en la zona fronteriza. Esta zona estará constituida por una franja de hasta veinte kilómetros paralela a la línea divisoria internacional. Gremios de empresarios locales califican como una de las peores crisis, la que está atravesando actualmente el comercio paranaense. La crisis aumentó con la “tolerancia cero” dispuesta por Franco, quien se encuentra en la República de China, Taiwán.
Un verdadero clima de guerra es lo que se vive en Ciudad del Este y en Asunción. Los comerciantes no cederán de sus exigencias de elevar el régimen de Pacotilla de US$ 150 a US$ 1.000 para compras. De lo contrario, exigen dejar sin efecto la “tolerancia cero” dispuesto por el gobierno actual. A esto se suma, el fuerte despliegue de militares brasileños en la frontera, donde los 25 mil hombres disponibles, 3 mil están destinados en esta parte del país, con el fin de “combatir” la ilegalidad, según indicaron autoridades del vecino país.
Los representantes de los paseros fueron bien claros en su pedido y se lo hicieron saber al Gobierno. A principio de semana -lunes- ante la ausencia del presidente Federico Franco entregaron al vice presidente Oscar Denis el petitorio. Los comerciantes desean el aumento del cupo de importación a USD 1.000 bajo el régimen de Pacotilla.
Esta situación es compartida por los comerciantes de Encarnación, lo que genera una movilización a nivel nacional pues también se acoplan paseros de zonas como Puerto Falcón y Salto del Guairá y otras zonas.
César Cáceres, representante de los trabajadores vendedores de frutas y verduras de las tres fronteras de Ciudad del Este, manifestó al culminar la reunión que el gremio se declara en asamblea permanente hasta que vuelva el presidente Federico Franco de Taiwán.
Esto significa que quedan suspendidas todas las manifestaciones como cierre del puente de la Amistad hasta el regreso de Franco. Así también, los paseros de Encarnación esperarán y prometieron hasta tanto, no cerrar los accesos al puente San Roque González con la ciudad de Posadas, Argentina. En el caso de Ciudad del Este la tregua acaba el lunes 27 de mayo.
Las primeras medidas de fuerza serán cierres intermitentes de los puentes Amistad, en Ciudad del Este y San Roque González de Santacruz, en Encarnación. Se acoparían de inmediato los paseros que trabajar en Puerto Falcón y los de Salto de Guairá.
Los comerciantes alegan que los pequeños trabajadores tienen derecho a importar por ese valor, argumentando que los grandes empresarios lo hacen por varios millones de dólares.
Números y
advertencia
Actualmente en Paraguay rige el decreto que establece para el Régimen Aduanero de Pacotilla una compra máxima de US$ 150 por día de productos importados de Brasil y Argentina, mediante el pago de un impuesto del 10%.
Para agravar la situación, al otro lado de la frontera, militares brasileños implementan un estricto control de mercaderías, que salen de los comercios paranaenses. De hecho los controles se circunscriben en evitar el paso de productos y mercancías prohibidas; sin embargo el hecho ya acobarda a los compristas y ya no se trasladan a Ciudad del Este. Además de la galopante inseguridad reinante.
En el caso de Itapúa, los encarnacenos sostienen que la ciudad aporta al fisco US$ 3.400 millones anuales en concepto de impuestos.
Los paseros de Ciudad del Este reclaman que los controles anticontrabando también alcancen a los “peces gordos” de este flagelo. Insisten en ampliar el cupo en el sistema de pacotilla para no ser tildados de ilegales. César Cáceres, de la Asociación de Paseros de las Tres Fronteras, indicó que las medidas contra el contrabando actualmente afectan más a los pequeños comerciantes.
“Estamos de acuerdo con los controles, pero también que controlen a los grandes comerciantes”, manifestó Cáceres.
En Foz de Iguazú los militares suben a los colectivos con la firme intención -además del control- a advertir a los compristas que van a requisar todos los artículos que están prohibidos por la ley brasileña. También retendrán los que superan la cota de compra.
Desde el fin de semana anterior los militares reforzaron su presencia en la frontera. Desde hace años gobiernos de turno de nuestro país intentan ampliar la cota de compra sin éxito hasta el momento. Las administraciones brasileñas hacen el vacío.
Padrinos
Destacan los paseros que su intención no es precisamente crear privilegios para nadie. Sin embargo en declaraciones periodísticas Cáceres aseguró que existen padrinos que protegen a verdaderos contrabandistas; de los considerados ‘peces gordos’.
Comentó que en la frontera existen padrinos políticos de algunos contrabandistas, aunque evitó dar nombres. “No puedo decir nombres, porque puedo expresarme mal y no quiero llegar a eso”, refirió.
Sí aseguró que se limitarán a lograr su objetivo y ratifican su reclamo de ampliar el régimen de pacotilla de US$ 150 a US$ 1.000.
A través de este sistema, los comerciantes minoritarios ingresan productos desde los países vecinos -Argentina y Brasil- luego de pagar un impuesto de 10%.
El régimen fue establecido inicialmente para pobladores de la zona fronteriza que deseen adquirir productos de los países vecinos, para el consumo particular.
Cáceres indicó que el Estado no se actualizó sobre las necesidades de los lugareños, varios de los cuales son tildados de contrabandistas por utilizar el sistema de pacotilla.
“Estamos cansados de las acusaciones, de que mucha gente nos tilde de contrabandistas y delincuentes”, refirió.
El gremio de los llamados paseros considera que tienen “todo el derecho de poder importar por valor de 4 millones de guaraníes por día“ y dijeron que respetarán las prohibiciones establecidas por el Ministerio de Agricultura para proteger la producción nacional.
Advierten que retomarán los bloqueos en las zonas fronterizas, si no se dispone el reajuste del sistema de pacotilla.
El gremio que planteó los cambios en la Pacotilla reúne a unos 170 comerciantes de Alto Paraná, de los cuales 40 personas realizan los pasos de mercaderías desde el Brasil y la Argentina.
El gremio se declara en asamblea permanente hasta tanto vuelva el presidente Federico Franco de Taiwán.
Escribe: Federico Herreros T.
federicoherrerost@gmail.com





























Facebook Comentarios