Hay coincidencia en que las ventas son dispares de un sector a otro del microcentro de Ciudad del Este, pero todos concuerdan en mencionar que este año el movimiento comercial fue menor que el año pasado. En la vía pública los trabajadores señalan que los sábados por lo general sigue siendo el día de mayor movimiento.
“Hay gente, pero no venta, ese es el problema”, comenta Genara Mercado, trabajadora de la vía pública, al mencionar que no encuentra una explicación para el fenómeno. Sostiene que el Mundial de Fútbol en Brasil ante que ayudar, redujo el volumen de compradores en la región.
La trabajadora dijo que tratan de sobrevivir con las pocas ventas que se concretan. Comentó que la gente reduce gastos y se adecua a sus ingresos de manera a poder sobrevivir. “Esta situación es muy incierta, pero no podemos quejarnos, vendemos menos y consecuentemente asumimos menos compromisos, nos ajustamos como podemos”, mencionó.
Otros señalan que vienen turistas, pero que todos son transportados en furgonetas y vienen directo a las grandes tiendas instaladas en los centros comerciales de la ciudad. Afirman que a esos potenciales compradores las empresas que los traen a la ciudad les advierten y recomiendan no comprar de la vía pública. “No sé cómo se le permite a estas empresas de turismo ingresar y salir con pasajeros y para colmo no dejan que compren en las mesitas, ese es un problema que se debe resolver”, señaló un mesitero.
La desvarolización de la moneda brasileña resulta muy perjudicial para la capital paranaense, que vive del comercio. Como todo en la zona se cotiza en dólar, cuando éste aumenta su valor, le resta precio a los productos ofertados en la ciudad. Empero las quejas por el magro año se escuchan en todos los sectores. Muchos comercios pequeños tuvieron que reducir personal y en algunos casos cerrar sus locales, a la espera de que la situación mejore.
Igualmente en la calle se escucha el reclamo de los mesiteros, que aseguran que muchos que obtuvieron créditos a inicio de año para comprar mercaderías, hoy no están pudiendo honrar sus compromisos.
“Estamos en una situación límite. No es ningún secreto que muchos compañeros acceden a préstamos que van pagando durante el año, pero como están las cosas en este momento es muy difícil pagar las deudas y los intereses suben día a día”, explicó Víctor Marecos, trabajador de la vía pública.
Empresarios y comerciantes de la zona afirman que no siempre son comprendidos y escuchados por el gobierno central, por lo que esperan que ahora la situación sea diferente, por lo que significa esta ciudad en materia de tributos para las arcas del Estado, que aún en crisis, es fundamental para cumplir con sus compromisos a nivel país.
Sostienen que el sector privado de Ciudad del Este ha dado y sigue dando una muestra de confianza hacia el Paraguay, invirtiendo en la ciudad unos 800 millones de dólares en obras de construcción civil, como nuevos edificios, (muchos de altura), remodelaciones y ampliaciones.
El horizonte de la ciudad cambia constantemente, muchos sectores organizados sostienen que es hora que empiece a analizarse y a establecerse nuevas metas hacia un nuevo camino, que establezca un perfil económico más sustentable en el tiempo.





























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