Rossana Retamozo es la privilegiada hija del diputado colorado y ex intendente de Hernandarias, Andrés Retamozo Ortíz, quien gracias a su influencia política colocó a la misma en el alto cargo del Instituto Nacional Forestal (Infona), donde percibe un salario que traspasa los 12 millones de guaraníes. La misma debería hacer oficina en Asunción, pero la mayor parte de su tiempo permanece en Hernandarias, donde está postulada a un escaño de la Junta Municipal local.
Reciben jugosos salarios del Estado y abandonan sus puestos de trabajo para hacer campaña política. Se trata de la precandidata colorada a intendencia de Hernandarias, Carmen Álvarez, su sobrina Rossana María Auxiliadora Retamoso Álvarez (hija del diputado Andrés Retamozo Ortiz) y Wilson César Ayala. Estos dos últimos son precandidatos a la Junta Municipal por el movimiento Honor Colorado, por la lista de Álvarez.
La precandidata a la jefatura comunal hernandariense, Álvarez Benítez, es actualmente concejal departamental en el Alto Paraná y por ese cargo recibe una dieta mensual de 8.246.620 guaraníes. Pero la mujer casi no cumple su rol de legisladora regional, porque todo el tiempo se pasa haciendo campaña proselitista por la ciudad de Hernandarias.
Por su parte, su sobrina e hija del diputado colorado, Andrés Retamozo, Rossana Retamozo Álvarez, está asignada en el Instituto Nacional Forestal (Infona), donde tiene el cargo de directora-auditora, por el que recibe un salario mensual de la exorbitante suma de 12.040.060 guaraníes.
En cambio, Wilson César Ayala, precandidato a concejal, es jefe regional y funcionario permanente de la Dirección Regional del Trabajo en Ciudad del Este, por el que percibe un apetecible salario de 8.059.300 guaraníes.
En el caso de la hija del diputado, Rossana Retamozo, quien debería prestar servicio en la capital del país, pero en los días hábiles y laborales se la ve por Hernandarias realizando campaña proselitista, en su calidad de precandidata a la concejalía. Sin embargo, tiene un salario de más de 12 millones de guaraníes, que el pueblo le paga.
Igualmente, Carmen Álvarez y Wilson Ayala tampoco cumplen con sus respectivas laborales a los que fueron asignados. Álvarez, es representante del pueblo a nivel departamental, y prácticamente ha abandonado, desde hace buen tiempo su labor de legisladora; mientras que Ayala casi no asiste a su oficina de la Dirección del Trabajo para ocuparse de los innúmeros problemas laborales, que aquejan a los compatriotas de la región, y más aun ahora que la capital mercantil ingresó en una profunda crisis.
Sumado los tres salarios, representa al Estado paraguayo una erogación mensual de 28.345.980 guaraníes, monto que constituye un derroche, porque los que perciben esos salarios no justifican bajo ningún punto de vista su labor de funcionarios públicos.




























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