Gracias a la cómplice actitud del clan Zacarías, que está en el poder municipal hace más de una década, en Ciudad del Este, donde se paga el pasaje más caro de la República, el “servicio” de transporte urbano se encuentra en manos de buses chatarra.
No es ninguna novedad observar buses parados en las calles y avenidas de la ciudad ante la impávida acción de los funcionarios de la división de Transporte Público, que deberían controlar el estado general de los buses en circulación. Pese al reclamo de los usuarios, poco o nada se ha avanzado para mejorar el servicio, debido a que las autoridades municipales no demuestran tener la voluntad para hacerlo.
Los empresarios tampoco realizan el mayor esfuerzo, debido a que saben que este es el momento en que el Clan les paga por haberlos utilizado durante la última campaña política en el que fuera electa intendenta Sandra Zacarías. Cada ómnibus, de los 140 que están en servicio, distribuidos en 8 empresas, fue utilizado en algún momento para el transporte de gente en las reuniones políticas en las diferentes seccionales.
Un circo
Cada cierto tiempo, y cuando los usuarios y medios de comunicación presionan y la cuestión es muy evidente, se arma un circo en la división de Transporte Público, que dispone el control pertinente y traen al corralón municipal 15 a 20 vehículos, pero qué ocurre, luego de pagar sus respectivas multas, vuelven a ser liberados y al cabo de días están de nuevo circulando.
“Es una vergüenza, ellos saben que casi 90 por ciento de los buses no sirven, están viejos y se necesita de una medida a fondo para poder resolver el problema y no darle un simple parche”, señaló José Marcos Martinez, joven estudiante que diariamente debe utilizar el servicio de transporte público de la empresa Ciudad Jardín.
Martinez refiere que la gente no reacciona porque en esta ciudad existe una particularidad, de que se vive el día a día. “El tiempo vale plata acá. Acá la mayoría vivimos del comercio, directa e indirectamente, pero tenemos que reaccionar. Como joven digo que tenemos que unirnos todos los sectores, para exigir una solución de fondo a este problema. Es más que evidente que estos empresarios no tienen o no quieren invertir para mejorar el servicio y si no quieren, bueno, hay que buscar un empresario que sí quiera hacerlo, de lo contrario no vamos a avanzar para resolver este problema”, añadió.
Otro aspecto que también goza de falta de control municipal es la supuesta falta de monedas para vuelto, lo que obliga a los usuarios al pago de 3 mil guaraníes. Pese a la constante queja, es un problema que no se resuelve. A esto se suma el incumplimiento de horarios para frecuencias. La situación empeora desde las 17 horas. Muchos pasajeros, después de largas esperas en las paradas de ómnibus, deben soportar el hacinamiento en los buses. En algunos casos el servicio se realiza sólo hasta las 20 horas. Cotidianamente, los usuarios viajan colgados en las puertas de los ómnibus porque las empresas no cumplen con los horarios establecidos para la frecuencia, denunciaron los afectados.
Las empresas adjudicadas para cubrir el itinerario son ocho: Ciudad Jardín SRL, 3 de Febrero SRL, Mburucuyá SRL, Mburu-cuyá Poty SRL, Ciudad del Este SRL, Santo Domingo SRL, Acaray SRL, y San José SRL.





























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