En filas del Frente Guasu (FG) en forma periódica resurge la idea de presentar de nuevo la candidatura de Fernando Lugo para la presidencia de la República en el 2018. El propio senador y ex presidente decía la semana pasada que no era una decisión suya la de volver a intentar llegar al Palacio de López, sino que se trata del pedido de mucha gente, allegados y simpatizantes.
Precisamente, con el objetivo de sondear el ambiente, hace un mes atrás, Lugo fue liberado, permiso mediante, de la presidencia del FG y salió a buscar el apoyo de otros grupos, al tiempo de medir la aceptación que tiene en los sectores más populares.
Para apoyar esa iniciativa, formó el grupo de “Los Po’ichos”, como parodia a los “poguasu” que se encuentran en el poder.
Para reforzar la campaña aparecen insistentemente en las redes sociales carteles con expresiones tales como “Lugo vuelve” o “Lugo presidente”.
Y como para aumentar la expectativa se habla de una encuesta ordenada por gente del gobierno, que habría revelado la mayor popularidad de Lugo sobre el propio presidente Horacio Cartes.
Sin embargo, y a pesar de la insistencia de la gente del FG en torno a la figura de Lugo, en filas de la izquierda se guarda distancia hacia un posible llamado a una asamblea constituyente, que se precisa para cambiar, entre otras cosas, la prohibición de reelección del presidente de la República.
En ese sentido, la senadora del FG Esperanza Martínez sostiene que llamar a una constituyente en este momento “puede ser perjudicial”, sobre todo si no hay un proceso previo en la sociedad para discutir los cambios que se tienen que hacer, y sin conocer los consensos sociales que existen.
Según la ex ministra de Salud, esa apertura puede producir cambios en un momento como el de hoy en que, a su criterio, “tenemos fuerzas muy conservadoras, y la correlación de peso entre estas, que buscan el retroceso en términos de derechos y garantías, puede dar paso a un cambio, pero negativo”.
La senadora sostiene que hay cosas que tienen que cambiar, pero también hay conquistas que se deben cuidar y que no se trata simplemente de hacer un listado de constituyentes y “empezar a colocar la Constitución como si fuera un nuevo borrador y garabatear todo lo que existe, porque puede ser un experimento peligroso”.
El llamado a una constituyente fue uno de los ejes de la campaña del FG para las últimas elecciones generales.
Consultada si esa postura va de contramano con la intención de instalar la reelección de Lugo, y si esta precisa de un cambio en la Constitución, Martínez resaltó que “nada está decidido”, ya que para las próximas elecciones falta mucho tiempo.
Sobre la viabilidad de la candidatura de Lugo, subrayó que el tema pasa más por la discusión política que por la jurídica.
También destacó que la figura del ex presidente surge ante la coyuntura política que hace que la ciudadanía compare la gestión de Lugo y la del actual mandatario, por lo que no cree que su postura vaya de contramano.
“Ello hace que olviden nuestros posibles errores (al frente del gobierno) y recuerden los avances, sobre todo en lo social, que se dieron durante el mandato de Lugo”, indicó.
Señaló que se debe reinstalar la reelección en la Constitución, porque para llevar adelante un proceso de cambio se precisan más de cinco años.
Aseguró que entre que se instala un nuevo gobierno, pasa el tiempo y le queda solo un lapso real de tres años. “Si (el gobernante) tuvo una buena gestión, debería tener otro periodo, a fin de desarrollar todos sus proyectos”, finalizó.





























Facebook Comentarios