La resolución emitida el pasado 3 de marzo por la Junta Municipal de Ciudad del Este fue la mayor aberración cometida por un órgano deliberativo, que resolvió cazar la licencia a un trabajador taxista, porque éste tuvo un problema personal con Javier Zacarías Irún, político esteño, que actualmente no ocupa cargo alguno en la institución comunal, ni en ningún otro organismo del Estado.
El caso que encendió la mecha fue que, supuestamente, el profesional del volante, de nombre Yony Dandy Castillo Céspedes, alzó en su muro de Facebook una foto íntima del ex intendente paranaense, hecho que motivó la reacción del político colorado, que le denunció ante la justicia, derivando en el allanamiento de la vivienda del taxista, en busca de evidencias, que comprometan al mismo, como responsable del posteo de la imagen.
El problema es estrictamente personal entre Zacarías Irún y el trabajador taxista. Sin embargo, como queriendo congraciarse con el mandamás esteño, con el “jefe” del clan, un grupo de 10 ediles, en la sesión ordinaria del pasado martes 3 de marzo, emitió una descabellada resolución, donde determinaron quitar la licencia al ciudadano Yony Castillo Céspedes, “por inmoral y falta grave al pudor” (sic).
El taxista no cometió ni un delito de trasgresión a las disposiciones legales establecidas dentro de su ámbito laboral, pero terminó siendo “castigado” porque alzó en su muro una foto, supuestamente, atribuida al dueño y señor de Ciudad del Este, Ernesto Javier Zacarías Irún, quien por su lado, descargó toda su ira sobre Yony Dandy Castillo Céspedes, consiguiendo a la velocidad de la luz que el mismo sea procesado por la justicia altoparanaense, manejada y sometida, en esta región, al capricho del clan Zacarías.
Con este nuevo despliegue de soberbia y autoritarismo expuestos por la Junta Municipal de la capital del Alto Paraná, quedó demostrado que en esta zona fronteriza del país el respeto a ley es una letra muerta. Aquí se ignora el acatamiento al estado de derecho y lo que prima es la prepotencia, con la advertencia de la folklórica expresión de los tiranos y que últimamente se hizo común en el léxico de Javier Zacarías: “Para los amigos, todo; para los enemigos, la ley”.
Con este sistema despótico se convive en esta región fronteriza del país, sin que las autoridades competentes tomen intervención. Por el contrario, aquí reina la madre de la corrupción, la impunidad, donde cualquier denuncia de irregularidad administrativa que se arrima al Ministerio Público queda encajonada y posteriormente archivada. No hay antecedentes recientes de que algún fiscal o juez haya osado a procesar a las actuales autoridades municipales de Ciudad del Este, que desde el 2001 se atrincheraron en el poder municipal.
Hoy el jefe del clan, astutamente, para evitar cualquier investigación sobre la galopante corrupción que envuelve a la comuna paranaense, se alió con el Gobierno de Horacio Cartes, quien pisó el palito que le tendió Javier Zacarías, y así continuar al amparo de la impunidad, ahora bajo aparente protección del Poder Ejecutivo. El presidente de la República está jugando con fuego y ésta tácita protección ofrecida al clan Zacarías puede poner en riesgo la gobernabilidad de su gestión y por ende del país.
“Cartes comete el error al engordar a quienes luego le van a traicionar”, fue la advertencia lanzada en esta capital departamental por Mario Abdo Benítez (Marito), candidato a la Junta de Gobierno, dejando entrever con eso que el mandatario está rodeado de traidores, entre ellos, uno que es maestro en el tema, Javier Zacarías Irún. El “pecado” de Abdo Benítez habría sido impulsar en el Senado la intervención de la comuna esteña.
Con la última demostración de autoritarismo de la Junta Municipal está claro que vivimos en una ciudad donde impera la ley de la jungla, la del más fuerte y aquellos que pretendan contrariar a las autoridades de turno, serán tenazmente perseguidos y vilipendiados. Vienen horas y días difíciles para los habitantes del segundo municipio de la República.





























Facebook Comentarios