La ciudad donde nace el sol se está quedando sin luz

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Por derivación natural la tierra donde nace el sol no debería jamás sentir la escasez de luz y abrigo, los dos caracteres esenciales del astro rey. Ningún elemento del mundo material, sin embargo escapa de las leyes que sentencian el comienzo y el fin de todo. Incluyendo  al mismísimo sol. 
El ocaso de la estrella espectral que ejerce como centro de nuestro sistema solar,  ocurriría en al menos 5 mil millones de años, por lo que no tiene mucho caso que nos preocupe en demasía.
El tema que hoy nos quebranta el corazón es este diminuto territorio que alberga a la ciudad donde nace el sol. Ciudad del Este se enfrenta a peligros que la expone a no tan distantes puntos cronológicos como los que rigen para la extinción del sol.
El  frente hostil que amenaza la extinción de la ciudad es tan variado como peligroso, muchos de los ataques son de origen externo, pero el máximo poder de letalidad  está en las arremetidas de las agresiones internas, aquellas que se originan en los disparos mortíferos de una política nacional displicente, que en todo el tiempo de su meteórico trayecto de ciudad turística y comercial la dejó sin protección. 
El único gesto que los sucesivos gobiernos le dispensaron  fue la recepción  de los cuantiosos aportes  que pródigamente ha estado generando para las arcas, el gobierno central por comisión u omisión es culpable de la fragilidad que hoy aqueja a ésta ciudad prodigiosa que lucha por sobrevivir al fuego cruzado de los agresores de dentro y fuera.
La desidia e ignorancia combinadas con el anti paraguayismo han destruido no poco valiosos recursos  nacionales, la ciudad donde nace el sol  está  en peligro  y  debería ser para el gobierno nacional absoluta prioridad el protegerla, no hacerlo sería fragilizar a toda la república.
En la catastrófica cuenta de las pérdidas que han ocasionado los necios en el poder, figura el que alguna vez Paraguay fue el país de las naranjas, la pérdida del rango hoy no hace importar estas frutas del Brasil, también fuimos los propietarios de los templos magníficos de la naturaleza boscosa, en la actualidad apenas tenemos un raleado 12% de lo que antaño fueran las insondables selvas del Alto Paraná, de ser el mayor exportador de  yerba mate y con  la denominación científica de Ilexparaguayensis del producto, en la actualidad el liderazgo mundial del rubro, para nosotros es solo historia. De ser el país más floreciente de América del Sur alguna vez, hoy nos conformamos con un rol subalterno.
Es tiempo de reflexión y acción, es momento de restaurar lo roto, es ocasión para no seguir  repitiendo errores, no debemos permitir que el gobierno actual siga mirando hacia otro lado que no fuera atender sus obligaciones con la ciudad que al fin y al cabo sostiene  las arcas del Estado.
La ciudad donde nace el sol, requiere del abrigo del gobierno, es justicia brindársela.

Escribe: José Martínez

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