El vicepresidente del Brasil, Michel Temer, estuvo en Foz de Yguazú desde el lunes pasado acompañando de cerca las operaciones militares en la frontera. Adelantó que las movilizaciones de tropas seguirán y no descartó que tengan un carácter permanente.
Temer es el coordinador del Plan Estratégico de Fronteras, por designación de Dilma Rousseff, presidenta del Brasil, del cual la Operación Ágata 7, realizada por el Ministerio de Defensa, es una de las principales operaciones. Esta es la séptima edición y abarca 16.886 kilómetros de fronteras.
El vicepresidente de Brasil anunció que se dará continuidad a las megaoperaciones. Dijo que la acción de las tropas permitió reducir los crímenes transfronterizos. “Los únicos que reclaman de esas operaciones son quienes están en la ilegalidad”, afirmó al insistir que el uso del aparato militar en las fronteras ahuyenta a las organizaciones criminales y reduce los ilícitos.
En la séptima edición de la operación Ágata, lanzada hace diez días, participan cerca de 25.000 militares y unos 10.000 agentes de policía y de diez diferentes agencias reguladoras en operaciones de vigilancia y fiscalización, a lo largo de la frontera terrestre de Brasil con diez países vecinos.
El objetivo de la séptima edición de la operación es garantizar la seguridad durante la Copa de las Confederaciones, que Brasil organizará en junio próximo, y la visita que el papa Francisco realizará al país en julio para participar en la Jornada Mundial de la Juventud.
Avión espía
Sin hacer saber la fecha exacta, los militares de la 15° Brigada de Infantería Mecanizada, anunciaron que en breve se utilizará el avión aéreo no tripulado (Vant), o avión espía, en la lucha contra el tráfico de drogas, armas y el contrabando en la región fronteriza en el marco de la Operación Ágata VII.
La aeronave es la primera de ese tipo que tiene la Fuerza Aérea Brasileña (FAB) y posee la capacidad de fotografiar y filmar personas u objetos desde una altura de 10 kilómetros, aproximadamente, según explicaron los expertos del vecino país, que están altamente entrenados para el uso del moderno equipo.
El general Altair José Polsin fue el vocero de los militares, quien mencionó que la aeronave reforzará el trabajo de combate a los crímenes en todos los sectores fronterizos del vecino país.
El Vant es propiedad de la Fuerza Aérea Brasileña que será utilizado con todos los equipos disponibles con todos los órganos de seguridad vinculados a Ágata 7. Actualmente se realizan patrullajes en todos los tramos afectados al operativo, además de la fiscalización de automóviles y biciclos en zona primaria y secundaria.
Además de la infantería están involucrados los agentes de la marina, que recorren el cauce del Lago Itaipú y rio Paraná. A la fecha, el 15° Batallón cuenta con un helicóptero con capacidad para 19 personas y en breve debe recibir más dos para utilizarlos entre Foz de Yguazú y San Miguel do Yguazú.
A todo tiempo
El general Polsin explicó a los medios de prensa que el operativo Ágata 7 se realiza las 24 horas del día y que en el estado de Paraná, los puntos de especial atención son la zona del Puente de la Amistad, la zona del peaje de San Miguel do Iguazú y el área de influencia del Lago Itaipú.
El municipio limítrofe con Ciudad del Este es el centro de atención para los hombres involucrados al Ágata 7, porque es la zona donde circula la mayor cantidad de personas, un vínculo permanente con Paraguay y Argentina.
Entre el distrito de Guairá hasta el Barracao (próximo a la Argentina) son casi 1.200 hombres del ejército brasileño realizando controles, tanto en las áreas de aduanas (Receita Federal) como en las rutas y caminos vecinales.
El objetivo del operativo Ágata 7 es propiciar las mejores condiciones de seguridad del Brasil para los eventos que están en puerta, la Copa de las Confederaciones en junio y la visita del papa Francisco en el mes de julio, para la Jornada Mundial de la Juventud.





























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