Médicos que olvidaron pinza en vientre de una mujer serán procesados por la justicia

335

Tres médicos de una clínica privada de Minga Guazú fueron denunciados el viernes pasado ante el Ministerio Público por negligencia médica. De acuerdo a los datos, los médicos se “olvidaron” de una pinza instrumental de 20 centímetros en el vientre de una mujer que fue sometida a una cesárea. El caso solo fue descubierto luego de que la víctima, aquejada por fuertes dolores, tuvo que ser trasladada a otro sanatorio privado donde fue sometida a una vistulografía, que comprobó que los “profesionales” dejaron una pinza Kocher dentro de la paciente.
La acción afecta al doctor Ángel Caballero, quien además es el director del nosocomio, el instrumentalista Mario Torres y la anestesista Sebastiana Florentín, todos de la clínica privada Minga Guazú, quienes el 20 de mayo pasado sometieron a una cesárea a la paciente Sonia Isabel Pintos de Rivas (31).
Digno Rivas, esposo de la afectada, relató que desde el día que dieron de alta a su mujer empezó la odisea de la familia, ya que su esposa no paraba de sentir insoportables dolores, por lo que el 31 de junio, volvió a llevar a su esposa a la clínica, pues presentía que algo estaba mal. Allí los mismos médicos volvieron a operarla y en esa oportunidad le extrajeron 7 litros de agua y dijeron que era lo que causaba el dolor intenso a la paciente.
El viernes, a más de tres meses de su segunda cirugía y ya que el dolor era cada vez más intenso, su marido la volvió a llevar a un sanatorio, esta vez al sanatorio Central de Ciudad del Este, donde la mujer fue sometida a varios estudios, entre ellos de vistulografía, a través del cual se percataron que en el vientre de la mujer había un instrumento quirúrgico conocido como pinza Kocher. 
Inmediatamente los familiares de la mujer se comunicaron con el Dr. Ángel Caballero para pedirle que se haga cargo de los gastos de una nueva cirugía, que la paciente necesita de manera urgente para la extracción del instrumental que habían olvidado los médicos dentro de la mujer. El costo de la operación oscila los G. 53 millones, monto que el responsable de la clínica Minga Guazú se niega a pagar.

Denuncia formal
El viernes último, en horas de la tarde, Digno Rivas, bajo patrocino de los abogados Sergio Morel e Ilsa Santos, presentó una denuncia formal por negligencia médica ante la Fiscalía contra el doctor Ángel Caballero, el instrumentalista Mario Torres y la anestesista Sebastiana Florentín. El esposo de la víctima de mala praxis solicita que los denunciados se hagan cargo de todos los gastos de la cirugía, además de cualquier gasto adicional pos operatorio, pues indicó que son de escasos recursos y no tienen como solventar los gastos generados por la irresponsabilidad de los doctores de la clínica. 
Los abogados denunciantes sostuvieron que se vieron obligados a presentar la denuncia ya que en varias oportunidades trataron de llegar a un acuerdo con el directivo de la clínica, pero todos los intentos fracasaron y como en el sanatorio Central se debía pagar por lo menos la mitad de lo requerido, es decir unos G. 26 millones, dinero con que la familia no contaba, tuvieron que llegar a ese extremo.

Médicas condenadas
El 9 de julio dos médicas de la Fundación Tesãi fueron condenadas por un tribunal colegiado, al ser halladas culpables de la muerte de Romelia Páez de Segovia, “Rome”, a raíz de una negligencia médica. El proceso duró cuatro años, pero finalmente la Justicia marcó un precedente y condenó a 3,6 años de prisión a las dos médicas Sofía Oviedo de Caballero (47) y Olga Cañete (37), ambas del plantel médico del hospital de la Fundación Tesãi. Las mismas fueron acusadas de causarle la muerte de la mujer en agosto del 2009. Las doctoras fueron condenadas por las jueces Ana María Arréllaga, Graciela Flores y Carmen Barrios, y deberán cumplir la pena en la penitenciaría de mujeres Juana María de Lara.

Facebook Comentarios

Compartir