Mientras Lucho gastó más de G. 550 millones en viáticos, Vaesken no utilizó dinero público para sus viajes

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El ex gobernador del Alto Paraná, periodo 2013-2018, Justo Aricio Zacarías Irún, alias Lucho, y su esposa, Rocío Abed de Zacarías, actual diputada suplente por el cartismo, hicieron un verdadero carnaval con el dinero del pueblo, donde solamente en  pasajes y viáticos gastaron la exorbitante  suma de más de 550 millones de guaraníes. Esto es sin tener en cuenta otros gastos superfluos a los que recurrió Lucho durante su gestión como titular del ejecutivo departamental.

 

En cambio, su sucesor, Roberto González Vaesken, en poco más de 2 años de gestión no ha usado el dinero público para este tipo de menesteres, a pesar de haber realizado varios viajes, como a la República de China, Taiwán, e infinitas idas y venidas a la capital de la República, Asunción. En ese sentido, el actual gobernador no tiene registrado ningún desembolso del dinero público en los rubros de pasajes o viáticos a su nombre o algún familiar de su entorno más próximo.

Rocío Abed de Zacarías, quien ocupaba la titularidad de la Secretaría de Acción Social y últimamente fungía de diputada (durante la prisión de Ulises Quintana), en el 2017 cumplió su capricho viajando a Estados Unidos y la paradisíaca zona veraniega de Cancún, México. Para ambos viajes recibió de viáticos de parte de su marido, el entonces gobernador Lucho Zacarías, la friolera suma de G. 37.637.000, dinero que salió del bolsillo del pueblo.

 

Vito con plata ajena

En la gestión de Lucho Zacarías se hizo un verdadero vito con la plata del Estado. Solamente en viáticos (2013-2017) el entonces gobernador del décimo departamento gastó la suma de 235.682.683 mil guaraníes. Esto sin sumar otros gastos, como pasajes, compras en shopping, restaurantes y gastos de sus acompañantes. Algunos datos, en el 2016, en viajes a Asunción sumó en viáticos  30.869.637 de guaraníes. Ese mismo año en un viaje a Miami, Estados Unidos gastó G. 48.522.807.

 

Fiscalía nunca investigó

 

A pesar de existir elementos suficientes, donde en su momento el departamento jurídico de la actual administración regional acercó las denuncias ante el Ministerio Público, hasta hoy ningún fiscal se interesó sobre el grave hecho de irregularidad durante la gestión de Justo Zacarías y la de su interino, Fernando Schuster, que concluyó su periodo en los últimos 6 meses, que también fue denunciado por groseras irregularidades en su administración. La justicia amañada, que fue obsecuente durante 18 años al clan Zacarías, pareciera que sigue dando sus «frutos», ya que varios jueces y fiscales siguen siendo funcionales a ellos.

 

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