Mujica criticó a Argentina y pidió que Brasil retome la integración

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Escribe: Luis Alen.

 

El presidente de Uruguay, José “Pepe” Mujica, en declaraciones a un diario de Buenos Aires, pidió al Brasil que reasuma su liderazgo en la integración regional, que está prácticamente estancada desde hace bastante tiempo. Al mismo tiempo, criticó al Gobierno argentino, por no acompañar el proceso de integración del Mercosur y del área sudamericana en general.

Mientras tanto, el Gobierno paraguayo se mantiene en silencio al respecto, cuando se prepara a recibir, en una rara y feliz coincidencia, tanto al secretario general de las Naciones Unidas (ONU), Ban Ki-Moon, como al director general de la Organización Mundial de Comercio (OMC), Roberto Azevedo, con una agenda prevista que permitirá ubicar en su debido nivel de prioridad el tema de la facilitación del comercio exterior del Paraguay.

Nuestro país ha participado en las rondas de negociaciones de la OMC que dieron lugar a la adopción, en diciembre de 2013, del Acuerdo de Facilitación del Comercio, que ahora se encuentra en proceso de ratificación por los Estados miembros a nivel mundial.

El Gobierno paraguayo debe estar consciente que el Acuerdo puede constituirse, una vez aplicado, en un instrumento fundamental para un país como el nuestro, carente de litoral marítimo y, por ende, sujeto a sobrecostos en su logística de exportación e importación que influyen en forma decisiva para oponer frenos a su desarrollo sostenido e incluyente.

De allí que la visita de ambas personalidades de primer nivel tanto de la ONU como de la OMC puede significar una ayuda valiosa para volver a plantear a los países vecinos, especialmente la Argentina, la continuidad de aplicación de los procesos de facilitación del comercio no sólo transfronterizos o aduaneros, sino también la vigencia plena del libre tránsito de las mercaderías procedentes de y hacia nuestro país.

Sobrecostos en contra del desarrollo

El Acuerdo de referencia abre la posibilidad de tratos especiales y diferenciados a los países en desarrollo sin litoral marítimo. En el caso del Paraguay, son conocidos los costos adicionales que deben afrontar los operadores del comercio exterior, por ejemplo en el tráfico por la Hidrovía Paraná-Paraguay, por causa de las medidas de control y disposiciones hasta arbitrarias de las autoridades argentinas.

Se habla, a propósito, de costos adicionales de hasta 30 por ciento que deben afrontar los procesos de logística, fundamentalmente fluviales o terrestres, por las constantes trabas impuestas por la Argentina. Esto constituye evidentemente un costo que incide sobre las posibilidades de desarrollo del país.

Por este motivo, el Paraguay debe aprovechar el Acuerdo de Facilitación del Comercio para llevar adelante una fructífera negociación con la Argentina y los demás países vecinos, con el objetivo de reducir los costos de su logística en el comercio internacional, haciendo valer su condición de país en desarrollo sin litoral.

Como se suele afirmar, el Gobierno debe dejar los meros discursos y adentrarse en el terreno de los hechos, es decir de las reclamaciones urgentes a sus pares del Mercosur y del acuerdo de la Hidrovía.

De nada valdrán los acuerdos a nivel internacional de facilitación del comercio, si es que no se ponen en práctica en la vecindad lo ya acordado en materia de reducción de los obstáculos a la libre navegación de los ríos y al libre tránsito de mercaderías hacia los puertos marítimos.

Es preciso, por lo tanto, plantear la reunión inmediata del Comité Intergubernamental de la Hidrovía (CIH), que no sesiona desde hace tres años, para exigir a la Argentina que cumpla sus compromisos.

 

Y para ello es necesario que Brasil asuma un liderazgo en la integración, como lo acaba de reclamar el mismo presidente saliente de Uruguay, “Pepe” Mujica.

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