Escribe: Luis Alen.
La operación “Cicatriz” no puede curar la infección generalizada de la ANR originada en la corrupción y en la impunidad, pues tanto Añetete como HC se enzarzan en una contienda que sólo se zanjará en la interna “salvaje”.
El presidente Marito Abdo rechaza el “abrazo” con Horacio Cartes, aunque en el movimiento oficialista finalmente se desmintió la propuesta de la semana pasada de desdoblar la interna del 12 de julio, que no es del agrado del “Patrón”.
Al no “cicatrizar” la unidad abdo-cartista, en gran parte de los distritos importantes como Asunción y Ciudad del Este ya se avizora una reñida competencia electoral incluso dentro del movimiento Añetete.
Aparentemente, Marito Abdo está recapacitando y no se tirará fácilmente a la pileta sin agua que le plantea el cartismo con la Operación “Cicatriz”, a cambio de un hipotético cuan esquivo soporte de gobernabilidad que no es tal, sino todo lo contrario: una auténtica trampa urdida para darle poder e impunidad a HC y los demás políticos que son mirados de reojo por la justicia internacional o la doméstica.
Para el abdismo, la “unidad” iba a comportar un ahorro importante de recursos económicos en una interna partidaria que se presentaba a priori muy costosa, más aún cuando se juntan las elecciones para la junta de gobierno y las municipales, en julio próximo, con el aditamento de los nuevos requerimientos obligatorios del sistema electoral anti-lista sábana y los controles sobre el origen del dinero sucio.
Pero no sólo se presentan costos monetarios o engorrosos nuevos requisitos para candidatos y electores, ya que también con la postergación de la interna partidaria para la junta hasta el año que viene, Marito ganaría tiempo para preparar una embestida en la ANR con miras a tomar eventualmente el control de la dirección del Partido, lo que es vital con miras a tener mucho más posibilidades de influir en la chapa colorada para las elecciones presidenciales de 2023.
Además, como se ha dicho en varios análisis políticos, el “consenso” podría confirmar que Marito ya no tiene el poder real, que estaría en manos de HC.
Por eso no sorprendió la propuesta del presidente Abdo de desdoblar los comicios, enviando eventualmente para otra fecha la elección de autoridades de la ANR, y concentrarse sólo en las municipales. La idea del jefe de Estado y líder de Añetete, como era previsible, no ha sido del agrado del cartismo e incluso de algunos capitostes abdistas como Juan Carlos “Calé” Galaverna.
Es la posición reiterada del titular del partido Pedro Alliana, quien está convencido que sigue en pie la idea del “consenso” manejado a nivel de la mayoría de las bases cooptadas por HC, lo que hará factible presentar candidaturas de “unidad” tanto a nivel de la junta de gobierno como en las listas para las municipales, con el consiguiente ahorro de “energía” para eludir una desgastante interna “salvaje”.
Marito toma
la iniciativa
En realidad, lo que Abdo propone significa ni más ni menos que un “exocet” en la línea de flotación del cartismo, puesto que está visto que donde Marito no puede imponerse, como en la planteada lista única para la junta de gobierno de la ANR, prefiere replegarse, mientras trata de ganar espacio a través de nominaciones a dedo de candidaturas municipales, de tal forma a tomar aire después para una competencia por el liderazgo colorado, que hasta hoy le resulta esquivo y que HC sigue teniendo en sus manos.
De momento, sin embargo, todo hace suponer que se mantiene inalterada la interna conjunta de la ANR, dentro de cuatro meses, a despecho de lo sugerido por Marito. Lo que sí aparece con todo es el virtual fracaso de la operación “Cicatriz” de unidad abdo-cartista, en su finalidad última que es la intención de evitar la confrontación para así preservar posiciones de poder del cartismo, sumido en la desesperación por las posibles consecuencias de un pedido de extradición desde el Brasil para HC.
Esta contradicción delata a las claras cuál es la intención subrepticia de Horacio Cartes, que necesita articular sin demoras un esquema de poder paralelo que le permita esquivar cualquier maniobra de la Justicia de Brasil o, peor aún, dentro del país, bajo la forma de una investigación fiscal sobre las relaciones del tabacalero con el submundo delictivo de frontera, evidenciadas en la conexión Messer o en los oscuros manejos del contrabando de cigarrillos.
Una propuesta atractiva presenta HC para muchos dirigentes averiados, al querer arrastrar a toda la ANR detrás de sí para blindarse ante el acoso brasileño o de Estados Unidos, por el hecho de que también varios impresentables de la corrupción política paraguaya están en la mira de la embajada de la avenida Mariscal López como de la justicia local y buscan denodadamente impunidad. Allí están agazapados en busca desesperada de impunidad, varios dirigentes, como el clan ZI, entre otros próceres de la política criolla.
Por las dudas, la nueva terna enteramente colorada para la Corte Suprema enviada por el Consejo de la Magistratura al Senado, confirma el peligroso camino de impunidad que perfila la clase política corrupta, en previsión de algún aluvión anti-corrupción en las elecciones generales de 2023. La forma de elección de los candidatos, sin tener en cuenta el puntaje del proceso previo de selección y el carácter reservado de la sesión del Consejo en contravención a los reglamentos del propio cuerpo, habla sin lugar a dudas de por qué el cartismo se ha propuesto poner en ejecución el operativo “Cicatriz” como parte de la operación blindaje, mediante un pacto de impunidad forzado con el abdismo.
Como corolario de la nueva farsa montada para confeccionar la terna de candidatos al Senado para la Corte, no sólo se debe olvidar desde ya el propósito tan difundido en los discursos de Marito de fomentar la institucionalidad y la independencia del Poder Judicial, sino también la presentación de candidatos ternados provenientes de todo el arco político, sea colorado, liberal o independiente, como llegó a ser la práctica en los primeros años de la transición democrática, en lo que se denominaba como el “cuoteo”.
Lejos están los tiempos en que el oficialismo colorado dejaba colar a opositores, principalmente liberales, en las ternas para la Corte, pero el presidente Abdo tiene aún la posibilidad de rechazar al electo en el Senado, como lo hiciera Fernando Lugo en el recordado caso que afectó al colorado Agustín Lovera Cañete. Pero todo dependerá de una posición firme opositora de rechazo a la burda maniobra del Consejo de la Magistratura, donde los representantes del Legislativo, entre ellos un liberal (el senador Juan Bartolomé “Ancho” Ramírez), por lo visto se dejaron arrastrar mansamente por la imposición colorada.
La larga siesta
opositora
Es que la oposición en general, y al mismo tiempo la sociedad civil, aparecen como anestesiadas, disfrutando de una larga siesta, sin capacidad de reacción ante el carnaval de impunidad en que se quiere convertir la política nacional, promovido desde posturas vergonzosas en la ANR y en el cartismo, con la complicidad de la dirigencia de Añetete, aunque está visto que, aparentemente, Marito trata de alguna forma de sacudirse del pacto de no agresión no escrito que mantiene con Cartes.
Es lo que se notó igualmente con la nominación de la candidatura del ministro de Hacienda y hermano de Marito, Benigno López, para la presidencia del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), que tiene su sede en Washington D.C.
HC habría maniobrado para que Santiago Peña, su exdelfín y exministro de Hacienda, sea el candidato paraguayo para el BID, aprovechando el proceso de “unidad” con Añetete, pero tropezó con la sorpresiva decisión de Benigno de presentarse a la postulación ante la asamblea de gobernadores del BID, que precisamente reúne a los ministros de Hacienda y Finanzas en funciones de las Américas.
Cartes habría tenido la intención de contar con un hombre suyo en las más altas esferas del poder político-financiero en Washington, y de paso catapultar de nuevo a Peña hacia una hipotética candidatura presidencial en 2023. Pero el veto habría provenido de los mismos norteamericanos, por lo que se habría preferido a cambio la presentación de López como un candidato de “compromiso”, siempre que sea aceptado, es cierto, por la asamblea de gobernadores del banco interamericano.
El episodio del encontronazo con el veto norteamericano en el BID revela hasta qué punto Horacio no las tiene todas consigo en el frente externo, a pesar de gozar de carta blanca casi unánime en el frente interno, con el guiño cómplice de gran parte de las formaciones opositoras.
Por ello, no resulta a su vez ninguna sorpresa que algunos voceros “opositores” esgriman casi la calidad de “perseguido” político de HC por parte de los brasileños, cuando argumentan que el proceso judicial en el país vecino implicaría una supuesta “espada de Damocles” sobre las negociaciones con el Brasil sobre el Anexo C de Itaipú, cuando se sabe que los vecinos y propietarios condóminos de la represa hace rato ya tienen definida la estrategia de bajar lo más posible el precio de la energía de la usina y dejar que los paraguayos contraten toda la potencia que les corresponde en el emprendimiento binacional, toda vez que lo puedan hacer.
Por lo tanto, la operación “Soberanía” de HC deja mucho que desear por su posible ineficacia con el fin de vincular la suerte del país, en las negociaciones de Itaipú, a la buena o mala suerte de Horacio en su rendición de cuentas aún pendiente ante la Justicia brasileña.





























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