Obispos critican a políticos en homilías

227

Monseñor Miguel Ángel Cabello, obispo de Concepción y Amambay, fue el encargado de criticar con dureza a la clase política en su homilía como parte del tercer día de novenario a la Virgen de Caacupé. Monseñor Cabello criticó las malas prácticas atribuidas a políticos. Por su parte, Monseñor Mario Melanio Medina responsabilizó al gobierno actual de la pobreza que aqueja al país.
“Lamentamos últimamente la distorsión de valores en nuestras instituciones públicas, lamentamos las actuaciones con evidente deshonestidad y engaño, y la actitud cínica para mentir o falsear la verdad”, dijo Cabello en su mensaje central a los feligreses.
Monseñor dijo que se evidencia una “falta total de sentido patriótico”, ya que “hay a veces falta de transparencia, irresponsabilidad en el ejercicio de cargos y funciones y no se respeta el bien común del pueblo”.
Cabello llamó a que prime lo moral y lo ético por sobre cualquier interés personal o político partidario. “La vida virtuosa no debe ser solamente un adorno de algunas personas excepcionales, todos estamos llamados a conocer y vivir las virtudes humanas y cristianas”, destacó.
Cabello sostuvo además que si se hubiesen utilizado los recursos económicos que se gastan en la militarización de la zona norte del país en crear industrias para dar trabajo a los pobladores, se hubieran solucionado los problemas a largo plazo.
Expresó que con el tipo de militarización desplegada en los departamentos de Concepción y San Pedro, el Gobierno no va a lograr jamás nada, por la forma en que están trabajando los militares y policías, cometiendo abusos y arbitrariedades con una total falta de respeto hacia los pobladores y a las comunidades, según sus expresiones. Agregó que también hay falta de respeto hacia los mismos policías por parte del Estado, que los abandona a su suerte, haciéndoles pasar incluso hambre en muchas ocasiones, dijo.
El prelado expresó con vehemencia que acusar a los pobladores de la zona de proteger a los miembros del EPP es una gran mentira y una forma de justificar la inacción. Indicó que se nota “a la legua” que la estrategia utilizada en el lugar no es efectiva. “Tratan de justificar su inoperancia diciendo que de día los pobladores son agricultores y a la noche son guerrilleros, y eso es absolutamente falso”, aseguró.

Responsables
de la pobreza
Por su parte, durante su homilía del domingo pasado, Monseñor Mario Melanio Medina responsabilizó al gobierno actual de la pobreza que aqueja al país, y también acusó a los ganaderos de utilizar a “ese grupito” del EPP para conseguir sus objetivos.
En una homilía de unos 37 minutos, monseñor Medina criticó con firmeza a los políticos actuales por dejar sumida en la pobreza al país, además por su casi nulo intento por combatirla.
“La impunidad reina en este país, los grandes ladrones no son castigados. Es escandaloso que en este país tan rico haya más de dos millones de pobres y la mayoría de los bienes estén en manos del 20 por ciento (de la población)”, señaló Medina.
Así mismo, el obispo se refirió al Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP), manifestando que se trata de otro producto más de la situación de pobreza, que es utilizado por otros grupos de poder. “El EPP no es un ejército, es extrema pobreza del Paraguay. De ese grupito de gente se valen narcotraficantes y hasta ganaderos para conseguir sus objetivos”, argumentó.
Por otro lado, el religioso dijo que “Nuestra política hoy está al servicio de los politiqueros. Muchos se hacen pasar por católicos y la realidad es que son masones”, y expresó que una de las grandes faltas del Estado es no recuperar “los bienes mal habidos de los terratenientes de la dictadura”.
Tras despacharse contra la clase política, monseñor Medina alentó a los jóvenes a seguir con las medidas de presión que se iniciaron en noviembre.
“Insto a los jóvenes manifestarse para exigir sus derechos. Las manifestaciones deben seguir hasta conseguir una reforma constitucional, eliminando entre otras cosas la inmunidad parlamentaria y las listas sábanas”, sentenció.
Al término de sus casi 40 minutos de homilía, los presentes ovacionaron al obispo, por sus acertadas críticas.

Facebook Comentarios

Compartir