Un partido no apto para cardiacos es el que sostendrán Rubio Ñu y 3 de Febrero este sábado en Asunción, en procura de mantenerse, uno de los dos, en la división principal del fútbol paraguayo.
El que lleva mayor ventaja es el conjunto ñuense, que con un empate se mantendrá en la categoría de honor, mientras que el rojo esteño tendrá que necesariamente ganar sus dos últimos encuentros si quiere evitar su descenso. De lo contrario, inexorablemente, deberá volver a la Intermedia.
Por todos estos antecedentes previos, el encuentro entre trinidenses y esteños será de vida o muerte, revistiendo la importancia de como si fuera que estén luchando por la punta del campeonato. 3 de Febrero continúa teniendo vida luego de ganar a Capiatá por la cuenta de 2 a 1.
Si el fin de semana obtiene un triunfo ante Rubio Ñu deberá hacer lo propio en su último partido ante Guaraní, para no depender de nadie, sino de si mismo y así tratar de mantenerse en la primera división profesional. El rendimiento irregular del plantel rojo hizo que ahora tenga que encontrarse en esta dramática situación, luchando por no perder la categoría.
Directivos, cuerpo técnico y jugadores están optimistas de lograr el objetivo; sin embargo, el adiestrador Eduardo Rivera reconoce que la misión es por demás difícil, pero no imposible. El conjunto paranaense cuenta con un gran plantel, con jugadores de gran categoría, pero no pudo mantener un equilibrio en su rendimiento y terminó cayendo en el fondo del promedio, de donde intenta salir.
12 de Octubre de Itauguá ya descendió, y ahora se espera que entre el 3 de Febrero y Rubio Ñu salga quien lo acompañará en la zona roja del descenso. Por eso, el encuentro entre ñuenses y esteños es catalogado como el partido de la muerte, por la trascendencia que significa ese encuentro.





























Facebook Comentarios