Pidiendo fin de la “dictadura” del clan, se manifestaron frente a la casa de Zacarías

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Diferentes sectores de la sociedad civil se manifestaron frente a la residencia particular de la familia Zacarías, ubicada en el kilómetro 3 y medio de Ciudad del Este. Los mismos reclamaron la prepotente actitud asumida contra quienes intentaron pedir una serie de informes a partir de la intención de la comuna de licitar una parte del entorno de lago, a cambio de cuidar el anfiteatro.

Las acciones inconsultas, muchas de ellas a espaldas de la Junta Municipal, que en la mayoría de los casos aprueba pedidos que ni ellos mismos entienden de qué se trata, derivó en una serie de movilizaciones que empezaron tras conocerse la intención de la comuna que llamó a licitación para entregar una estructura deportiva ubicada el extremo sur del lago de la República.

La intención, precisamente debido a la falta de información, generó todo tipo de dudas en la ciudadanía, que ante la duda piensa lo peor de los administradores públicos y sobre cuando se trata del clan Zacarías y en este caso del intendente Alberto Rodríguez, a quien ya lo bautizaron como intendente a control remoto, debido a que el Clan Z, es al final el que decide lo que se hace o no en la comuna.

A partir de conocerse la intención de la comuna, se inició una manifestación en el entorno del Lago a fin de sensibilizar a la ciudadanía del proyecto, luego los candidatos a intendentes, Jotvino Urunaga y Oscar González Drákeford, acompañados de varios ciudadanos, entre ellos los candidatos a concejales Jorge Britez y Celso Miranda, alias Kelembu, pidieron un completo informe sobre el proyecto municipal. 

La escena no pudo ser más infeliz, debido a que en una actitud preponte, el funcionario Carlos Florenciáñez, acompañado de personal de seguridad de la comuna y agentes de tránsito, intentó impedir el ingreso de Britez y Miranda, lo que generó una gran discusión. Y como muchos presentes en el lugar coincidieron en señalar que ambos reaccionaron con razón, ya que reclamaron el hecho de que en una institución pública no se puede estar eligiendo quién ingresa o no, por la simple razón que la comuna es sostenida por todos, mal o bien.

Menudo trabajo

Como derivación de este episodio Britez y Miranda presentaron una denuncia por agresión en la Comisaría Primera de Ciudad del Este. Por su parte, la comuna presentó una denuncia en el Ministerio Público contra los dos políticos, por supuestamente atropellar la institución municipal. Menudo trabajo tendrá el fiscal que le toque investigar ambos casos, pues la denuncia presentada en la comisaría, también fue derivada hasta la fiscalía.

 

Mas allá de la cuestión de fondo, está claro que el clan Zacarías no puede elegir quién entra o sale en una institución pública, más aún en la comuna esteña, este solo gesto revela el perfil de dictador que tiene Javier Zacarías Irún, quien sigue siendo el verdadero intendente municipal en Ciudad del Este y que comenzó hace 14 años, cuando en diciembre del 2001, por apenas 12 mil votos llegó a la intendencia esteña y desde entonces no dejó el poder, manejando la comuna como un boliche particular, bajo un ropaje seudo legal.

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