La piscina municipal de Ciudad del Este, que funciona en el mal llamado Parque Verde, de un tiempo a esta parte ha pasado a convertirse en un verdadero criadero de mosquitos, constituyendo un peligro mortal para la poca gente que concurre a dicho lugar.
Se puede apreciar a simple vista que la piscina, que fue inaugurada años atrás-con gran pomposidad- por las autoridades municipales, hoy día, se encuentra abandonada y sucia, rodeada por todo tipo de alimañas y basuras.
A raíz de este panorama que presenta, ya casi nadie concurre al lugar, conocido como Parque Verde. El nombre no deja de ser sólo una ironía, porque lejos de mantener el verdor y el ambiente natural en el sitio, pasó a convertirse en un peligro para la salud humana. A esto hay que agregar que últimamente se transformó en un aguantadero de rateros y marginales de poca monta.
El domingo último, periodista de este medio fue testigo de un hecho delictivo en el lugar, cuando una persona que estaba sentada en uno de los bancos que se encuentran alrededor de la piscina, fue arrebatada de una cadenilla de oro, que tenía puesta en el cuello.
De esta inseguridad se debe responsabilizar a los agentes de la comisaría primera, que lejos de ofrecer cobertura para los visitantes del lugar, priorizan sus guardias privados y la cobertura que ofrecen a algunos marginales, que se dedican a estafar y a robar los contados turistas que se llegan hasta los comercios esteños.
Evidentemente para la intendenta municipal, Sandra McLeod, no es prioridad el medio ambiente. De lo contrario, no hubiera dejado abandonada la piscina comunal, que constituía una hermosa postal para los miles de visitantes que recibía los fines de semana, como también los días hábiles. Igualmente era escenario de eventos artísticos.
Cristino Pérez, un visitante que salió decepcionado tras visitar el lugar, se mostró indignado por lo observado. “Cómo teniendo un lugar paradisiaco, va a estar en esta situación. Era un atractivo para las familias, no solamente esteñas, sino de otros sitios vecinos”, se lamentó el mismo. Cuestionó la inconciencia de la jefa comunal, que no tiene empacho a la hora de gastar el dinero de los contribuyentes en cuestiones pueriles, pero mantener en orden el lugar no es capaz, remarcó.
La suerte que le depara al otrora hermoso sitio es la desaparición, tomando en cuenta que la administración de los Zacarías se encuentra en estado calamitoso. Deudas con los funcionarios, proveedores y entidades bancarias. Sin embargo, la pareja, conformada por Javier Zacarías y Sandra McLeod, viajó de vacaciones a Estados Unidos, para relajarse un tanto, ya que el año que se fue estuvo muy ajetreado (sic). ¿El dinero que gastó en este viaje, de donde habrá salido?, es la pregunta que flota en el aire.





























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