Rebaja de 9 US$ en flete a Petropar trae más incertezas que beneficios

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Escribe: Luis Alen.

 

La reducción de 9 dólares en los costos del transporte fluvial para Petropar, conseguida en la nueva licitación, no incidirá en forma decisiva sobre los precios finales del gasoil, y tras un análisis más profundo se puede afirmar que el panorama resulta incierto en el caso de una escalada en el precio internacional del crudo y por la dificultad que ocurrirá para las navieras de realizar reajustes hacia arriba en el precio del flete, dadas las limitaciones en el nuevo contrato a ser firmado.

Quedó finalmente en 47,50 dólares por metro cúbico el flete para Petropar, después que en la subasta a la baja electrónica se produjera un virtual empate técnico entre las navieras UABL y Mercopar SACI, que de acuerdo a los términos de la licitación serían las dos elegidas para realizar el transporte fluvial de combustibles de la entidad estatal, en el tramo licitado y posiblemente con un 50 por ciento del volumen total para cada una.

Este guarismo supone una rebaja de 9 dólares con respecto al precio vigente del contrato de 2012, que está en estos momentos en 56 dólares por efecto de la baja en el precio internacional del petróleo, ya que inicialmente había sido pactado un precio de 66 dólares el metro cúbico, hace tres años.

También se demostró que la pretensión del Gobierno de Horacio Cartes de bajar unos 20 dólares el precio del flete no fue posible, dadas las condiciones en que se desenvuelve el transporte fluvial en la Hidrovía Paraguay-Paraná, muy afectado por los sobrecostos que imponen las trabas argentinas a la libre navegación.

¿Navieras al límite de sus costos y bodegas?

En cierto modo, la subasta electrónica de Petropar refleja la realidad del mercado de fletes en la Hidrovía, pero también indica que UABL y Mercopar, ya contratantes de Petropar en la anterior licitación, se movieron al límite de sus costos con el fin de alzarse con la adjudicación.

La diferencia con el flete actual también indicaría que en el proceso licitatorio anterior habrían incidido otros costos, como el mayor precio internacional del petróleo, que en aquélla época era de casi 90 dólares el barril, el doble del actual nivel, y, por sobre todo, los famosos maletines que iban para la corona, que posiblemente con el Gobierno actual se han reducido a su mínima expresión, si es que aún subsisten al menos en la petrolera estatal.

No obstante, fuentes del sector naviero paraguayo han expresado que las empresas a ser contratadas tendrán dificultades para cumplir con Petropar,  si es que mediara algún incremento sustancial en el precio del gasoil que mueven los empujes de las barcazas tanques. Es que la cláusula de reajuste del pliego de bases y condiciones no permitiría subir fácilmente el precio del flete, en el caso de un aumento sustancial del petróleo en el mercado mundial.

Otro factor limitante es la capacidad real de bodegas de las ganadoras de la licitación, ya que se habla de que una de ellas tendría una flota reducida de barcazas con doble casco, que son ahora de obligatorio uso en la Hidrovía. Viene en su ayuda el hecho de que Petropar está licitando una menor cantidad de combustible a transportar, de 60 mil metros cúbicos mensuales, que resulta casi un 50 por ciento menor a la licitación de 2012.

Si es que Petropar decide un transporte mensual mayor en el caso de un incremento de la demanda, el contrato de dos años se podría acortar en el tiempo, con lo que una nueva licitación se podría presentar a finales del año próximo.

Como se ve, las variables vitales en el nuevo contrato de fletes serán la cantidad real de combustibles a transportar y, por otra parte, la evolución del precio internacional del petróleo.

Lo que sí se puede afirmar es que la rebaja de precios del flete para Petropar no tendrá un efecto sustancial en una disminución en el precio del gasoil al consumidor, como se quiere explicar al público por parte de las autoridades gubernamentales. Esto es así porque la incidencia de los fletes en la estructura de costos del gasoil de Petropar es de apenas 5 por ciento, mientras que el impacto de la baja a nivel del precio al consumidor es de 0,9 por ciento, no llegando al 1 por ciento, de acuerdo al actual precio al público de dicho combustible.

El error de cálculo del Gobierno al afirmar que la rebaja sería de 100 guaraníes por litro en el gasoil, por efecto de la reducción del flete, sobreviene al dar como vigente el precio de 66 dólares por metro cúbico del contrato de 2012, cuando se sabe que el flete ha ido bajando hasta alcanzar el actual nivel de 56 dólares por metro cúbico, como resultado de los menores costos originados en la baja del petróleo a nivel internacional.

Obviamente, la gran pregunta es qué pasará si vuelve a subir en forma sostenida el precio del crudo y empiece a presionar sobre los costos de las navieras contratantes de Petropar.

 

La recurrente costumbre de culparle a los fletes por los precios de los combustibles, puede encubrir la intención de distraer la atención del público consumidor de los otros costos, entre ellos el administrativo por la superpoblación de empleados de Petropar y por la gran deuda que acumula el ente con PDVSA de Venezuela.

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