Un promedio de 110 trabajadores por mes presentan quejas contra su empleador ante el Ministerio de Trabajo en lo que va de este año. Las denuncias tienen que ver con la violación de derechos laborales, como despido injustificado, haberes pendientes, maltrato, suspensiones, gravidez, entre otros.
Estos datos corresponden a quienes denunciaron, de los cuales el 60 % llegó a un acuerdo con la patronal, lo que implica que la cantidad de nuevos desocupados este año va en aumento. En tanto, la cartera de Trabajo recibe diariamente 12 denuncias provenientes de comercios del microcentro de la capital departamental.
Un informe estadístico de la Oficina Regional del Trabajo, sede CDE, refiere que entre enero y noviembre de este año se registraron 1.935 denuncias ligadas al sector privado. Julio Valdés, jefe departamental de Trabajo, explicó que los datos corresponden solo al sector privado, porque los vinculados con el aparato público son tratados bajo la Ley del Funcionario Público.
Del total de denuncias, el 60 % obtiene una solución satisfactoria para el trabajador y el resto resulta improcedente o es remitida la mayoría de las veces a jueces laborales. “Estamos recibiendo las denuncias, tratando de hacer una buena mediación para dar un buen resultado a las personas que recurren a nuestra oficina. En estos casos, nosotros recibimos las denuncias, hacemos una notificación, se le envía a la patronal, luego se marca una audiencia, vienen y es allí donde nosotros tratamos de mediar para que las dos partes lleguen a un acuerdo”, señaló el funcionario.
Agregó que el 80% de los denunciantes provienen de empresas de Ciudad del Este. Con relación a negocios instalados en el microcentro de la capital departamental, informó que diariamente, la cartera recibe en promedio 12 denuncias por violación de derechos laborales.
Maquiladoras
Las fábricas textiles de Ciudad del Este están despidiendo masivamente a sus empleados ante supuestas suspensiones de las producciones. Las empresas alegan que uno de los factores principales en el cese de funcionarios es la crisis económica en Brasil, pues la pérdida de valor del real frente al dólar generó una merma en las operaciones de producción, por la cancelación y falta de pago de los clientes que no han podido cumplir con sus compromisos.
En menos de tres meses, cuatro fábricas textiles despidieron a sus empleados sin justificación alguna, dejando sin empleos a unos 250 trabajadores.




























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