Respeto a la soberanía

257

La posición asumida por el presidente electo de nuestro país, Horacio Cartes, en rechazar todas las decisiones tomadas en la última cumbre del Mercosur, realizada en Montevideo, Uruguay, ha tenido el pleno respaldo de la clase política y empresarial de nuestro país, como también de connotados diplomáticos y ex diplomáticos extranjeros.
Una de las determinaciones resueltas en la oportunidad, y que, sin lugar a dudas, quebrantó las disposiciones legales del tratado del Mercosur, es la entrega de la presidencia Pro-tempore del bloque a Venezuela.
Para el gobierno actual y el que va asumir el poder, esta actitud demuestra el poco respeto al estado de derecho de los demás países miembros, que, violando órdenes jurídicas elementales, permitió que el país bolivariano, que aún no ha tenido la venia del Congreso nacional, ha sido incorporado como miembro pleno de este bloque económico, conformado por Paraguay, Brasil, Argentina y Uruguay. Pero ahora dejaron ingresar por la “ventana” a Venezuela, mientras nuestro país fue suspendido el año pasado.
El Mercosur o el Tratado de Asunción, como también se conoce, nació como un bloque comercial. Pero en los últimos tiempos se tornó, eminentemente, político, identificado con una corriente ideológica socialista, izquierdista, liderado en su momento por el extinto presidente venezolano, Hugo Chávez. Aquellos países miembros que no comulgan con este sistema, es perseguido, comercial y políticamente, como viene ocurriendo con Paraguay.
Ilegalmente la izquierda castiga a la nación guaraní, con la aplicación del Protocolo de Ushuaia II, que refiere sobre el compromiso democrático. Esto fue utilizado por Brasil, Argentina y Uruguay para suspender a Paraguay, porque, supuestamente, con la destitución del presidente Fernando Lugo Méndez, por el Congreso, se “alteró” el orden democrático.
Paraguay es un país que no puede entrar a competir con los dos países socios, considerados “grandes”, Brasil y Argentina. Sin embargo, eso no es motivo para que se tenga que bajar los pantalones y permitir el pisoteo a la soberanía y el respeto al estado de derecho, como hoy está ocurriendo dentro del bloque, con el ingreso de Venezuela, de manera totalmente irregular.
La postura del gobierno, que asumirá el poder el 15 de agosto, es clara y contundente, que la paz dentro del bloque retornará una vez que se restablezca el orden jurídico, que ha sido truncado, cuando en ausencia de Paraguay, admitieron el ingreso de Venezuela, por la vía ilegal.
Tomando en cuenta todos estos antecedentes, el futuro del Mercosur es incierto, porque se ha desvirtuado de su verdadero objetivo, cual es el fortalecimiento de la integración económica. Y el retroceso del bloque está a la vista, con los datos facilitados de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), que indica que el bloque conformado por los países de la Alianza del Pacífico creció 1, 3 % en el 2012, mientras que el Mercosur cayó 9,4 %.
Cartes exige respeto a la soberanía, y un gesto de buena voluntad. Ambos pedidos no fueron oídos por los demás países miembros durante la reciente cumbre de Montevideo, donde la entrega la presidencia Pro-tempore a Venezuela ha sido considerado por el gobierno nacional como una puñalada en la espalda. La sanción ha sido levantada a nuestro país, para que retorne al bloque el 15 de agosto. Pero la violación del protocolo de Ushuaia continúa quebrantado y el presidente electo pide que eso sea enmendado, para que retorne la armonía en el Mercosur.

Facebook Comentarios

Compartir