Sector de servicio de Ciudad del Este sufre los embates de la crisis comercial

123

Ciudad del Este ingresa al segundo semestre del año en una situación bastante complicada. La economía brasileña no repunta, por lo que el nivel de compras sigue muy por debajo de los niveles esperados para esta época del año. Este hecho hace que el sector servicio empiece a resentirse.

 

La gente deja de asumir nuevos compromisos, pese a que se mantiene un cierto nivel de facilidad para el acceso a créditos y otros servicios, el mercado esteño se encoge y eso empieza sentirse en todos los niveles.

Usuarios de cables, servicio de internet, restaurantes y otros rubros se recienten. Incluso el servicio de salud, la gente aguanta como puede y el peor de los casos, los que habitualmente acudían al sector privado, ahora lo hacen en el sector público. En los centros, puestos y hospitales públicos,  así como en el servicio del Instituto de Previsión Social, se puede observar un notable aumento en el sector de consultorio externo.

“Mi esposa es docente y tiene seguro del IPS. Yo trabajo en la calle y como no hay nada, ya no tengo condiciones de pagar 100 a 150 mil por consultas en el privado, ahora formamos fila en el centro de salud, qué voy a hacer”, relata Jerónimo Mendieta,  trabajador mesitero.

“Ya no hay día mejores o peores, todos los días son iguales para nosotros y ahora yo decidí trabajar solo medio día, porque no hay nada. A la tarde Ciudad del Este está muerta, no pasa nada y quedarme más tiempo es más gasto para mí”, señala por su parte Jorge Benítez, otro mesitero.

Relató empero que no hay que quejarse, siempre hay algo, pero cada uno tiene que ajustarse a esta nueva realidad. “Dejé de salir a cenar con mi familia los fines de semana, corté internet y el servicio de antena satelital que tenía con una empresa telefónica, que significaba un costo mensual permanente. Hay que recortar gastos y vivir como se puede, de lo contrario, esto le va a matar a más de uno de infarto”, añadió.

El trabajador dijo que ahora la cuestión pasa por sobrevivir, por cubrir mínimamente los gastos diarios, de por sí ya reducidos, es por eso que en los barrios se siente mucho la crisis. “No te voy a negar, estoy atrasado en dos cuotas con mi cooperativa, pero ahora estoy haciendo todo lo posible para ver si no cubro por lo menos uno. Es difícil la situación para los que vivimos netamente del comercio y te puedo asegurar que la situación es igual con muchos compañeros”, añadió.     

 

A la espera

Ni el gobierno brasileño da esperanza, así como el gobierno paraguayo tampoco puede hacer mucho, porque no tiene condiciones de intervenir en la economía brasileña. La dependencia brasileña de las ciudades de frontera como Ciudad del Este, Pedro Juan Caballero, así como Salto del Guairá, hace que hoy vivan un momento sumamente complicado.

Según algunas estimaciones, las importaciones con fines de reexportación se redujeron en un 13 por ciento en lo que va de este año, comparando con las del 2014.  Se estima que unos 300 millones dólares en negocio se dejó de concretar debido a la crisis en este primer semestre del año.

 

Se estima que unos mil locales comerciales cerraron sus puertas este año dejando sin empleo en los últimos dos años a unas 10 mil personas. Es dinero que iba a los barrios, a la compra de servicio, salud y educación, que dejó de circular.

Facebook Comentarios

Compartir