Para Esperanza Martínez, senadora del Frente Guasu, la postura del Gobierno que se declara a favor de la vida y familia y en contra de las resoluciones de la Organización de los Estados Americanos (OEA) que hablen de la diversidad de género, es un retroceso.
“Es un retroceso y hay una mirada conservadora en este tipo de declaraciones (la aprobada por la Cámara Baja en defensa de la vida y la familia), hay sesgos de sectores religiosos que son muy ortodoxos”, sostuvo la senadora.
Agregó que muchas de las posturas que se toman en este sentido están en contra de la Iglesia actual, ya que el papa Francisco “tolera y habla de la inclusión las opciones de vida que elijan las personas”.
Sostuvo que el Gobierno debe tener una mirada más amplia de la realidad en la que vivimos, ya que la familia establecida como único modelo a seguir por los conservadores (papá, mamá e hijos) no se da muchas veces.
“La realidad nos muestra que hay cada vez más familias monoparentales o que hay niños a cargo de un familiar que no es su papá o mamá”, indicó.
Mencionó que teniendo en cuenta esa realidad, la tendencia es hablar del día de la familia y no del día de la madre y del padre, porque muchos niños no están con sus padres.
“El Estado debe funcionar para toda la población, hay que respetar la pluralidad de culto, pero el Estado no debe estar influenciado por una religión”, indicó la legisladora.
Puso de ejemplo la religión musulmana que está muy arraigada en países del Medio Oriente, donde se practica la ablación de las niñas antes de su iniciación sexual. “Pongo de ejemplo esto para demostrar que la religión no debe estar pegada al Gobierno, para aplicar las políticas de Estado”, aseveró.





























Facebook Comentarios