Si no sale la enmienda, se viene la intervención contra el clan Z

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Escribe: Luis Alen.

 

Podría ser que no están los votos por falta de lealtades firmes o porque más de uno de los legisladores no quiere quedar ante la historia por haber prohijado la vuelta a la dictadura –esta vez civil-, pero estos tres meses de intentos frustrados para presentar ante el Senado el proyecto ilegal de enmienda constitucional pro reelección causaron un desgaste tremendo a la imagen y a la credibilidad del presidente Horacio Cartes, y por extensión a todo el movimiento oficialista.

A medida que pasan los días y no viene la orden de HC para dar el paso decisivo, no se debería a que no exista el tan mentado “acuerdo” con el ex presidente y actual senador Fernando Lugo, sino porque la violación constitucional tendría consecuencias negativas de tal magnitud, tanto dentro como fuera del país, pero principalmente para el propio Cartes, por la posible reapertura de su expediente congelado por la DEA, la agencia antidrogas norteamericana.

A HC no le conviene soltar todos los demonios de una sola vez, en un año político sumamente complicado, pero lo que sí resulta incuestionable es que el entorno de asesores y principales referentes colorados que le calientan la cabeza al presidente para intentar la vía inconstitucional de la enmienda son casi los mismos políticos que en 2011 le redactaron el famoso comunicado en el cual sentaron postura contra la reelección del entonces presidente Lugo por la vía ilegal de la enmienda, como ahora pretenden imponer pisoteando el texto de la Carta Magna de 1992.

Lo concreto es que la indecisión del presidente, así como el paso implacable del tiempo, produce las primeras resquebrajaduras en el campamento oficialista, lo que ya fue preanunciado con el episodio de la “renuncia” del gobernador del Guairá, Rodolfo Friedmann.

La unidad granítica cartista parece diluirse inexorablemente, con el anuncio hace unos días de la formación de un nuevo movimiento por parte del vicepresidente Juan Afara, lo que termina por confirmar de paso la ruptura del frente de gobernadores, ya que posiblemente “la banda de Itapúa” tratará de capitalizar más lealtades en el interior del país, a despecho de las huestes que hasta ahora se habían manifestado afines a HC.

Los errores de HC

El fracaso de la operación de reelección de Cartes seguramente será endilgado al entorno de políticos y asesores del círculo áulico presidencial, pero éstos definitivamente sólo han contribuido con sus desatinos a remarcar aún más los propios errores de Horacio en todo el proceso de la gestión gubernamental.

En especial, se puede notar que la falta de capacidad de diálogo y cintura política del jefe de Estado, le restaron a su capital político muchísimos puntos a la hora de promoverle un halo de estadista, capaz de propiciar el marco negociador que le hubiera llevado a la convocatoria de, por ejemplo, una Convención Nacional Constituyente en los primeros tiempos de su mandato, previo acuerdo con las principales fuerzas políticas.

Pero azuzado por el oportunismo y el prebendarismo de su entorno rapaz, convencido de que el cartismo vino para quedarse en el poder por diez o quince años, el ególatra de sí mismo que es HC desestimó la vía del diálogo y la negociación, optando por querer imponer a como dé lugar su método autocrático de gobernar, donde sólo se escucha a sí mismo o, en última instancia, a los cantos de sirena de sus obsecuentes colaboradores, sin descartar desde luego el sonido de las 30 monedas de plata con que suele encorvar espinazos de ciertos opositores convertidos en Judas, traidores del pueblo al que dicen representar.

La cabeza de ZI

El fin de semana pasado se lo vio en las redes sociales a Javier Zacarías Irún y esposa en una pose muy religiosa en la catedral de Ciudad del Este. Al margen de su interés por la religión, que es patrimonio de su fuero personal que no ponemos en discusión, lo cierto es que no le vendría mal rezar al jefe del clan Z, porque se vienen tiempos muy difíciles para su proyecto de continuismo en el poder regional del Alto Paraná.

El pacto de no agresión HC-ZI pende de un hilo muy fino, ya que si no sale la enmienda, una de las primeras cabezas de los dirigentes partidarios que se querrá cobrar Horacio será la de Javier, no sólo porque no le convendrá a Honor Colorado la presencia de ZI en las tarimas de la campaña electoral, como espantavotos que resulta a nivel nacional, sino porque la figura de Zacarías aparece incómoda por demás, teniendo en cuenta que el maridaje HC-ZI no cuenta con el visto bueno de Estados Unidos ni de los países vecinos, por considerarse que la dupla ha incentivado los movimientos de frontera favorables a los esquemas de lavado de dinero de narcos y contrabandistas de cigarrillos y armas, entre otros tráficos.

No sorprendería que se produzca un cambio radical en el maridaje HC-ZI, en los próximos meses, en el sentido de que Cartes ordene a sus huestes en Diputados votar por la intervención a la comuna de CDE, lo que significaría el ocaso político del clan Zacarías. Este paso sólo se dará sopesando lógicamente si el oficialismo está en condiciones de compensar semejante golpe político, con la ganancia que obtendrá en el resto del electorado, especialmente independiente.

Lo que sí ya está ocurriendo es que la disidencia colorada espera que haya una desbandada en el cartismo, toda vez que el intento anticonstitucional de la enmienda pase a la historia, y uno de los hechos más espectaculares será sin lugar a dudas la caída de ZI y del clan, ofrecida como prenda de buena voluntad de HC a sus críticos del exterior y del propio país.

Difícil escenario para HC

Se le está escabullendo al oficialismo rápidamente la oportunidad de presentar la enmienda, y difícilmente lo haga en los días previos a la asamblea anual del BID (Banco Interamericano de Desarrollo) que tendrá lugar en Asunción la próxima semana. La visita del presidente argentino Mauricio Macri, la semana anterior, sirvió posiblemente para enviar un claro mensaje, tanto de Argentina como de Brasil, de la resistencia de los países vecinos a admitir la violación de la Constitución paraguaya.

El frente anti rekutú en el Senado se estaría afirmando, en vez de darse lo contrario. Se sabe que, si tiene entrada, el proyecto de enmienda será girado a la comisión de Asuntos Constitucionales, donde hay una clara mayoría de senadores en contra (8), contra sólo 3 votosde los que están a favor de la propuesta oficialista y uno que se mantiene dudoso, precisamente el de Fernando Lugo. Además, la comisión tiene la potestad de congelar “sine die” una decisión sobre la enmienda, con lo cual se le acaba definitivamente el tiempo a HC.

Por si había alguna duda, ahora el senador Lugo acaba de anunciar que la enmienda “ya murió”.

 

Con desbandada en ciernes, el cartismo debe asumir la realidad y buscar rápidamente un delfín de HC para las elecciones de 2018. Es lo que mejor puede hacer el presidente. Mientras tanto, Javier Zacarías Irún tendrá que soportar la inexorable intervención, ya que la actual mayoría opositora en la junta municipal debe hacer valer este poder como para arreglar las finanzas de la municipalidad de Ciudad del Este y devolver su administración al pueblo.

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