
Escribe: Abog. Gloria Carolina Ramírez.
Tal vez alguien te ha fijado un límite, te ha dicho hasta dónde puedes o podrías llegar. Pero, ¡analiza! No eres una máquina que se pueda maniobrar hasta cierto punto. Eres una maravilla de la creación, tienes potencial que solo espera ser liberado, te encuentras en un proceso de crecimiento continuo. Destierra de tu mente al que te invalidó y le puso un techo a tu desarrollo. Activa al máximo tus habilidades para ir siempre por más. Recuerda, un atleta olímpico como no se conforma en igualar el record de la olimpiada anterior, establece un nuevo récord. Y año tras años, los récords se superan. Esto significa que cuando una persona rompe un récord no lo hace sólo para sí misma, sino que deja un legado para todos los que vienen después.
Tenemos una fuerza motriz mucho más fuerte que el vapor y la bomba atómica, a esa fuerza la conocemos como la voluntad. Emprende con optimismo el camino para alcanzar tus metas. La gente optimista no niega la realidad, no vive en un mundo de fantasías, ve la realidad pero sabe que su futuro, su lugar de llegada no es donde hoy se encuentra. Sé optimista con inteligencia, ¡sabiendo! ¿Sabes? Tienes dentro una fuerza que te impulsará a mejorar si aprendes a aplicarla correctamente en cada área de tu vida. Sabiendo que dentro tuyo hay un potencial que te moverá de tu situación actual a una mucho mejor.
Desarrolla en ti el autodominio, cuando tengas que romper tu techo no te enojes más que contigo mismo, con la situación que no aceptas y no quieres para tu vida. Y al hacerlo descubres que dentro de ti hay un potencial, coraje, valor, fuerza para generar el cambio que estas necesitando, esa es la actitud que nos permitirá ver el panorama completo y elegir la mejor manera de actuar.
Cada vez que tengas por delante una puerta cerrada, es hora de romper tu techo, tienes que superar tus marcas, tu propio límite. No tienes que pelear con nadie, no tienes que entristecerte, no tienes que enojarte.
Tienes que salir a buscar tus sueños, y si te molestan, ¡no te quejes! Por que si lo haces no podrás concentrarte en tus objetivos. No gastes un segundo de tu tiempo en aquellos que intentan bloquearte o lastimarte. Usa ese tiempo a tu favor. Concéntrate en mejorar, en superarte. Activa tu potencial día a día. Concentra tu fe en ti mismo y saldrás por esa puerta con el éxito en la mano. Todo depende de ti.





























Facebook Comentarios