Un Ferrari que corre como rata

162

Escribe: Lic. Soledad Céspedes Robadin

Columnista invitada.

 

En estos tiempos, donde todo corre a pasos agigantados, el mundo se enfoca en la modernidad, a la vanguardia, la extravagancia, vanidad y todo lo que esté de ‘‘moda’’.

Estimaba de que la modernidad y la vanguardia vendrían acompañadas de la mano de un  ‘Ferrari’ dentro del estamento universitario, sería lo que revolucionaría la educación terciaria, pero poco después caí en la cuenta de quién venía semejante alusión y comparación, de nada más y nada menos, de un senador con antecedentes tan nefastos y con clara y descarada intromisión  en cuanto asunto le venga en gana.

Si nada más y nada menos que un ‘Ferrari Universitario’ emulando a la prestigiosa marca italiana de autos de alta gama, cuyas características son alucinantes: chasis de aluminio, estabilidad a altas velocidades, marchas en reversa, transmisión manual secuencial de seis velocidades, selección de volante según condición climática sobre marcha, etc., etc.

A ver, nuestro ‘‘Ferrari Universitario’’ tiene chasis de aluminio por la caradurez  con la que actúa y en la forma en que se lava la manos, cual Poncio Pilatos sobre todos los hechos de corrupción que se le atribuyen, de altas velocidades porque velozmente ubicó a casi toda su parentela, marchas en reversa pues  la universidad va de mal en peor, bajando en el ranking de calificación universitaria, transmisión manual secuencial de seis velocidades según condición climática sobre la marcha es decir el acomodo político según el mandamás de turno y sus tentáculos a la orden del día, continuando con las viejas prácticas del stronismo, persiguiendo a los universitarios que pensaron y piensan diferente.

Estas son algunas de las características de nuestro ‘‘Rector Ferrari’’ que corrió como una rata ante una reducida  presencia de universitarios que sólo buscaban hablar con él.

Enzo Anselmo Ferrari estaría tan indignado como nosotros al saber que la ‘marca’ a la cual dedicó su vida entera sea comparada con este vil personaje de la escena nacional.

¿En manos de quién estamos? la cabeza visible del máximo estamento, cumbre del pensamiento y desarrollo intelectual escabulléndose entre policías y guardias privados, esa reducida minoría pudo lograr que el ‘‘Ferrari’’ haya protagonizado un hecho tan  lamentable como vergonzoso. ¿Qué hubiese sido si los universitarios tuviesen la misma convocatoria de los jóvenes aquel 18 de setiembre pasado?

Celebro, al igual que muchos, este despertar de la juventud paraguaya, en memoria de los que lucharon por un país mejor y en virtud a los que abrazamos el mismo ideal.

‘Patria sin murallas para el pensamiento, libre como el viento, sin miedo a metrallas, la nación modelo que por su cultura…’ escribía Carlos Miguel Giménez en su canción Mi Patria Soñada, esa Patria que los paraguayos/as de bien lo merecemos por derecho y justicia.

Realmente el papa dejó secuelas y los jóvenes estudiantes paraguayos estamos haciendo lío responsable y organizadamente.

 

Ni un paso atrás en post de una educación de calidad, ajustada a los tiempos en que vivimos.

Facebook Comentarios

Compartir