ZI sintetiza división

172

Una eventual inclusión de Javier Zacarías Irún en la lista de candidatos a senadores por Honor Colorado podría generar más fugas en el movimiento liderado por el presidente Horacio Cartes Jara.

Esto atendiendo a la fuerte resistencia que tiene el ex intendente esteño al interior del citado sector de la ANR. Se maneja que el devaluado “líder” político altoparanaense no es muy bien visto por varios dirigentes republicanos, principalmente, por su actitud prepotente y el serio cuestionamiento del que es objeto en la gestión del clan Zacarías al frente del segundo municipio más importante de la República.

Tanto Javier Zacarías (ex jefe comunal) como su esposa Sandra McLeod (actual intendente) soportan una serie de denuncias en la justicia por mal manejo administrativo. Sin embargo, hasta hoy ningún fiscal tuvo el coraje de abrir una investigación sobre la escandalosa presunta corrupción existente en la comuna paranaense, y que la ciudadanía viene reclamando y exigiendo desde hace más 16 años atrás, cuando en el 2001 este clan tomó el poder de la institución municipal.

La impunidad, la madre absoluta de la corrupción, continúa enseñoreándose de la capital del Alto Paraná, donde la ley es letra muerta para castigar a quienes meten la mano en la lata. Aquí impera el mbareté y la prepotencia, y varios jueces y fiscales bailan al compás del clan Zacarías, que hace y deshace en Ciudad del Este, con un detalle más que importante; ni un gobierno de turno, hasta ahora, se ocupó de la grave problemática socio-política y  económica del segundo distrito más importante de la República, otorgando una total impunidad y empoderamiento de los genuinos intereses  ciudadanos.

Un grupo de los más cercanos al presidente Cartes es consciente de la incomodidad que genera Javier Zacarías al interior de Honor Colorado, pero se convierte en una especie de “mal necesario”, porque a pesar de la repulsa del que goza de un vasto sector de la ciudadanía altoparanaense, y en especial esteña, es de necio no admitir que aun mantiene un porcentaje del electorado, en base al anodino clientelismo político, que sigue muy arraigado en el país.

Así como se presenta el panorama político en las huestes de Honor Colorado no es de lo mejor. Primero, ante la imposición de Cartes para encabezar la chapa presidencial por el citado sector interno de la ANR ya produjeron las primeras bajas, como el abandono del barco de dirigentes de peso, como el del vicepresidente de la República, Juan Afara, y del propio titular de la Cámara de Diputados, Hugo Velázquez.

 

Próximamente se aguarda más tempestades, especialmente cuando se empiece a elaborar las listas para las dos cámara del Congreso, donde aparecen nombres muy resistidos por los propios dirigentes y las bases, como el de Zacarías Irún, cabeza de un clan permanentemente recordado por los habitantes paranaenses, no, justamente, por sus buenas acciones, sino por haber esquilmado las arcas públicas de la municipalidad de la capital del décimo departamento del país. Javier Zacarías Irún, lejos de generar unidad, produce división en cualquier movimiento interno colorado donde aparece. El ex lord mayor esteño sintetiza división.

Facebook Comentarios

Compartir