Escribe: Luis Alen
Los últimos pormenores conocidos acerca de las andanzas de muchos políticos, que ya desembozadamente se vinculan en forma notoria con narcos y traficantes de todo pelaje, sólo vienen a confirmar lo que ya se sabía respecto a que más que un “clan”, la clase política ha devenido en verdadera “claque”.
Y para muestra sólo basta un botón: La semana pasada, la oposición en la Junta Municipal de Ciudad del Este operó fuertemente para sacar de la cabeza del poder legislativo comunal a un zacariísta. Este paso era fundamental porque, logrado este objetivo, se podría solicitar a la Cámara de Diputados la intervención de la municipalidad.
Sin embargo, el plan fracasó porque algunos declarados opositores, como el caso de Guadalupe (Lupe) Bernal, hija de la senadora liberal Zulma Gómez, terminó traicionando la causa y se volvió atrás, después de que, por supuesto, operara fuertemente Javier Zacarías Irún.
A nadie escapa el estrecho relacionamiento político, desde hace años, entre la senadora Gómez y Zacarías Irún. Todo comenzó en las elecciones generales del 2008, cuando Zacarías Irún habría traicionado al partido Colorado para apoyar la candidatura de Fernando Lugo. Es más, hay un audio donde Zulma, en plena sesión de la Cámara, agradece públicamente a Zacarías Irún por su apoyo a la dupla presidencial Lugo-Franco.
Se habla también en los corrillos políticos esteños que la amistad entre Gómez y Zacarías continuó hasta antes y durante las elecciones de 2013, donde precisamente ZI pugnó sin éxito con Horacio Cartes por la candidatura presidencial colorada.
Esta vez quedó nuevamente ratificado este pacto entre la senadora del PLRA y el dirigente del Este, para terminar abortando que un opositor tomara la Junta Municipal. Se debían reunir 7 votos, y en principio estaban para firmar el acuerdo otros dos leales al clan, Juan Ángel Núñez (oviedista) y Celso Morel (colorado), pero cuando Guadalupe Bernal se negó a firmar el documento, los otros dos dieron un paso atrás.
Un cercano al grupo que participó de todas las reuniones, aseguró que los negociadores mantuvieron conversaciones visitando las casas de los ediles durante la noche y madrugada, donde también paralelamente operaba Javier Zacarías Irún, porque éste se dio cuenta de qué era lo que estaban urdiendo los legisladores opositores.
¿Tema ligado al juicio político?
Está claro que el apoyo de Zulma Gómez a Zacarías Irún tiene su precio. Para comenzar, se habla de un acuerdo para que, a cambio de evitar la elección de un opositor a Zacarías al frente de la Junta, los votos zacariístas en el Congreso Nacional vayan a sumarse al juicio político a los miembros de la Corte Suprema.
Sin embargo, pudo darse la maniobra política por pactos que den lugar a pagos menos altruistas no precisamente ligados a causas ciudadanas.
Es reconocido que la “relación comercial” entre ZI y Zulma ya viene de tiempo atrás, y existen evidencias del supuesto enriquecimiento personal acelerado que ostenta la senadora, como lo comprueban algunas imágenes que circulan por internet.
El hecho de evitar la intervención a la administración de Sandra McLeod debe ser recompensado de alguna forma, y no sería nada raro que nuevamente se expolie a las maltrechas arcas comunales para cumplir con este objetivo. De esta forma, es casi seguro que los sueldos de los funcionarios de la comuna seguirán atrasados por cuatro meses, como ha sido el caso en los últimos tiempos.
El intendente “de facto” de CDE evitó la intervención, pero de paso confirmó lo que ya se venía dando, respecto a que más que gobernados por un “Clan”, la ciudadanía esteña y de toda la República ya pasa a ser dirigida por una verdadera “Claque”, en la que se aplica el dicho de que “entre bueyes no hay cornadas”. Y la alianza colorado-liberal entre ZI y Zulma lo indica.
Así las cosas, no extrañaría que el mismo proyecto de juicio político para limpiar la Corte no pase de ser una nueva maniobra destinada a favorecer con beneficios “personales” a la claque empotrada en el Parlamento y en casi todas las instituciones del Estado paraguayo.
Y lejos del oír el clamor ciudadano por una administración más honesta en el Este y en todo el país, se esté escenificando otro acto más del sainete ya conocido de memoria de connotados actores especialistas en la obra teatral “circo sin pan para el pueblo”, que es la característica de la “claque” política paraguaya. Una clase política devenida en una saqueadora claque que sólo quiere recaudar más y más antes de que ocurra su segura expulsión por el voto popular.





























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