4ta. Etapa, gran circo romano

363

La tan cacareada “Cuarta Etapa” tendría sólo un fin político, impulsado desde la municipalidad de Ciudad del Este, bajo la batuta del clan Zacarías, que desea mantenerse en el poder comunal por otro periodo más.

Hoy aumentan las dudas de la ciudadanía de que el reordenamiento del microcentro de la capital del Alto Paraná no pasaría de una gran farsa. El clan Zacarías continúa con la política de engaño, que comenzó a implementar desde que asumió la intendencia, en el 2001, y ahora van 13 años que se mantiene en el poder, rodeado de una absoluta impunidad.

Como ya está cerca la campaña electoral, el clan Zacarías empezó a trazar estrategias, promocionando la discutida “Cuarta Etapa”, donde como primera medida, ordenó el derribo de galerías, casillas y otros puestos de venta, localizados sobre la avenida Monseñor Rodríguez, dejando a la deriva a centenares de compatriotas, que hoy deambulan por la calle, sin poder volver a desarrollar sus acostumbradas actividades laborales.

La administración comunal de Sandra McLeod de Zacarías sin un plan de reordenamiento, comenzó una campaña de desmantelamiento del microcentro, en nombre del progreso urbanístico de la ciudad. Pero lejos de generar mejoras en varios aspectos, hoy el casco urbano se transformó en una total anarquía.

El pueblo ya no puede seguir permitiendo que se pisoteen sus derechos. Es hora de exigir resultados a las autoridades, además de pedirle que trabajen a favor del desarrollo de la comunidad y no para engrosar la cuenta bancaria de los mandones de turno, a los que poco o nada les interesa la suerte de sus compatriotas.

Esta es una cruda radiografía, que diariamente estamos observando en el segundo municipio más importante de la República. Con los multimillonarios recursos propios de la municipalidad (52 millones de dólares al año) no puede estar Ciudad del Este en la actual situación. Este distrito fronterizo debería ser la gran metrópolis en la triple frontera.

Pero lejos de ese anhelado escenario que todos querrían observar,  hoy se convirtió en una quimera. Casi dos décadas atrás, esta localidad se constituía en la capital mercantil del Paraguay, codeándose con grandes centros comerciales del mundo, como Miami y Hong Kong. Hoy, esa linda época, sólo quedó para ser retratado en libros y documentales.

Con todos estos antecedentes a la vista, la deducción a que se llega es que existe un pueblo masoquista, ya que después de tantos años siendo engañados y burlados, continúa eligiendo a las mismas personas, aquellas que en cada campaña electoral prometen transformar la ciudad en una gran urbe, generando progreso, empleos, para una mejor calidad de vida de sus habitantes. Este fenómeno se presenta con el clan Zacarías, que a base de mentiras e hipocresía continúa engatusando a una ciudadanía dócil y genuflexa.  

 

¿Hasta cuándo?, es la interrogante que se plantea, atendiendo que el clan Zacarías utilizaría, una vez más, toda su artillería y parafernalia de los medios masivos de comunicación, especialmente la “prensa amiga”, para llevar adelante una intensiva campaña de promoción de la figura de la candidata a intendente, Sandra McLeod de Zacarías, intentando convertir la eterna ficción en una verdad irreal, como ser la 4ta. Etapa, que no pasa de ser un gran circo romano.

Facebook Comentarios

Compartir