Asueto resultó un “gran negocio” para fiscales de la comuna esteña

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El asueto declarado por la intendenta municipal Sandra McLeod de Zacarías por el 57 aniversario de Ciudad del Este resultó un negocio redondo, para algunos fiscalizadores de la comuna local aplicar su “golpe” contra comerciantes que abrieron sus negocios, en el microcentro y zonas aledañas.

 

Nuestro reportero gráfico pudo realizar varias tomas fotográficas de dos supuestos fiscales de la institución municipal, en el preciso momento en que se retiraban de un local donde se realiza venta de tarjetas y recarga de saldo para celulares, tras haber arribado a un “acuerdo” con el dueño del centro del servicio telefónico, que estaba atendiendo a clientes.

Ambos funcionarios municipales serían hombres de confianza del polémico Ireneo Franco, bajo cuyas órdenes operan en el microcentro de Ciudad del Este, que lejos de hacer cumplir las disposiciones legales, se dedican a lucrar para beneficio personal.

Esta práctica extorsiva se repite cada 3 de Febrero, aniversario de este distrito fronterizo. Muchos comerciantes que se vieron sorprendidos por la presencia de estos funcionarios municipales inescrupulosos, no tuvieron otra salida que terminar coimeando a los mismos, porque de lo contrario se exponían a una multa mucho más elevada a la que del “acuerdo” que arriban con los seudos fiscales, que no pasan de ser unos extorsionadores, de los que abundan en la comuna esteña.

En estas tomas fotográficas del compañero de tarea se puede percibir con nitidez a dos empleados de la municipalidad. La estrategia consiste en llegar a aquellos negocios que están abiertos, y una vez en el lugar, los mismos explican el motivo de su visita, leyendo el alcance de la resolución emanada de la intendencia, que habla de una fuerte multa en dinero en caso de desobedecer la medida, y hasta un cierre definitivo del negocio. Los “recaudadores” de Franco se desplazaban en una moto color azul, sin chapa. Intentamos obtener la identidad de los mismos, pero nadie quiso brindarnos datos al respecto en la municipalidad, pero uno de ellos (el de más edad) tendría como nombre de pila Iván.

Entonces, el propietario del local no tiene otra salida que llegar a un acuerdo entre las partes. Una vez arribado a un arreglo, el “coimeado” debe colocar un monto específico de dinero entre los documentos que están en una plancheta, como se observa en una instantánea fotográfica del reportero gráfico de este medio.

En la misma se aprecia que un guardia de seguridad de un local comercial “intervenido” le pasa la plancheta, con el dinero en medio de los papeles al supuesto fiscal, que se apersonó hasta el sitio, en las inmediaciones del Mercado de Abasto.

 

Rosca corrupta

La rosca corrupta en diversas reparticiones de la municipalidad de la capital del Alto Paraná continúa intacta, producto de la impunidad de la intendenta Sandra McLeod, que durante toda su gestión no ha demostrado una pizca de voluntad para erradicar este mal, que tanto daño ya ha causado a la sociedad y a la imagen de este distrito fronterizo, tanto a nivel nacional como internacional.

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