Cartes debe modificar gabinete ante la necesidad de resultados

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Escribe: Luis Alen

Es notorio que el presidente Horacio Cartes rehúsa introducir cambios en su gabinete para no dar una imagen de debilidad con el reconocimiento de algún hipotético error por haber depositado su confianza en ciertas personas de su selección nacional, pero ya es tiempo de hacer valer la evaluación realizada al trabajo de ministros y secretarios, de acuerdo a los resultados obtenidos en casi un año de gestión.

El primer mensaje presidencial al Congreso estuvo efectivamente cargado de datos favorables para algunos de sus principales funcionarios, principalmente del área social. Como nunca antes en otros gobiernos, el equipo de tecnócratas del jefe de Estado ha trabajado con ahínco y dedicación para luchar contra la pobreza, e incluso se han dado pasos para encarar un plan de desarrollo para los próximos quince años, con base en un proceso de reconversión productiva de la economía con inclusión social.

Pero la realidad es otra, comenzando por la creciente percepción de inseguridad de la ciudadanía, tanto en el campo como en la ciudad. Ejemplos sobran para sobresaltar a los ciudadanos, como el caso de la crítica situación en el norte por la falta de resultados en el combate al EPP y por la rampante inseguridad en las ciudades por los asaltos y muertes en manos de motochorros y criminales de toda laya.

Los cambios en el gabinete no vendrían mal para calmar la ansiedad ciudadana que pone en peligro la buena imagen y aceptación popular con que cuenta aún el presidente. La remoción en los cuadros policiales no sirve para llevar tranquilidad a la población, porque se sabe que los resultados provendrán de la buena conducción en el más alto nivel político-militar, lo que ya involucra a los ministros del Interior y de Defensa.

Un atraso frustrante en obras

El titular del Ejecutivo ha comenzado a reconocer que el “talón de Aquiles” del Gobierno se halla en las obras públicas, que son generadoras a su vez de dinámica económica por la creación de empleos y multiplicación de circulante monetario en toda la República.

La construcción de rutas se ha venido frenando desde el final del gobierno de Federico Franco, cuando se vio la imposibilidad de cubrir los compromisos con las empresas contratistas por efecto de la indefinición en materia de captación de recursos provocada por el largo proceso de traspaso de poder, de cuatro meses.

Después de asumir el nuevo gobierno, sorprendió la incapacidad de retomar rápidamente el ritmo de crecimiento vertiginoso de las obras, que debía acompañar así el dinamismo de la construcción en el sector privado, que ha sido un pilar fundamental para sustentar el crecimiento económico de este año.

Quizás uno de los motivos del atraso en las obras viales ha sido la acertada medida de encarar las licitaciones internacionales, en vez de continuar con la práctica de otorgar los contratos a empresas nacionales que se han acostumbrado a excesivos sobrecostos y a realizar asfaltados de rutas que en pocos años ya requerían nuevos recapados o reconstrucciones totales.

Así, las interesantes propuestas de los técnicos para la lucha contra la pobreza, chocaron con la lentitud en la realización de obras y viviendas económicas para los sectores de menores ingresos. Ahora que vino la inundación y el desplazamiento de miles de familias de sus hogares ribereños, más que nunca quedó en evidencia la falta de soluciones habitacionales definitivas para un gran segmento de la población nacional sumido en la pobreza extrema.

En estas condiciones, la lentitud en las obras ya puede afectar al “nuevo rumbo”, por lo que se impone una corrección urgente a nivel del gabinete de ministros y secretarios, ante la evaluación de un desempeño mediocre, especialmente en las áreas de seguridad y de construcción de obras públicas.

El presidente Cartes ha conseguido domar a su “tropa” colorada, ha logrado un modus vivendi provechoso con la clase política en el Congreso a través del “pacto azulgrana”, por lo que ahora ya no tiene pretextos para que sigan demorando los resultados en temas tan palpitantes para el sentir general de la ciudadanía.

 

No le queda otro remedio que realizar retoques en su equipo de técnicos.

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